El drama de la basura en Dolores parece no tener fin. Hace más de 10 años, concejales opositores al intendente Camilo Etchevarren –que gobierna desde 2007- vienen denunciando el desmanejo ambiental del municipio en la gestión de residuos. La ciudad de apenas 30 mil habitantes tiene “8 basurales” a cielo abierto en los que se arrojan, entierran y queman todo tipo desechos. Esta mañana el jefe comunal de Cambiemos anunció que el municipio aceptó la renuncia del subsecretario de Medio Ambiente, Adrián Antonelli.


“Parece insólito, pero dentro del predio del Parque Industrial que es de 44 hectáreas está el basural más grande que tenemos, a orillas del canal 9 desde donde se bombea el agua que después consumimos los dolorenses”, denunció el concejal de Unidad Ciudadana, Facundo Celasco.

Y explicó: “Ya no entra más la basura, ahora la están tirando en la calle, a poco más de 100 metros de la Escuela nº 14 y la Escuela Agraria nº 1”.

Según explicó el edil, desde hace 10 años la oposición a Etchevarren y vecinos directamente afectados por los daños ambientales presentaron denuncias en el Organismo para el Desarrollo Sostenible de la Provincia de Buenos (OPDS) y también en la Defensoría del Pueblo, pero hasta el momento –más de allá de estudios de impacto ambiental- desde la Provincia no se han brindado respuestas concretas. 

“En la Defensoría se han planteado escritos, incluso han hecho informes, también en OPDS. Todavía stamos esperando respuestas”, apuntó el concejal.

Durante la gestión de Daniel Scioli se envió el dinero para que se construya una planta de transferencia de líquidos cloacales, la cual el Intendente nunca terminó. “Al lado de la planta de transferencia de residuos hay un inodoro gigante que se empezó a construir y no se terminó nunca”, contó Celasco.

“Todo el día hay olor a podrido en la ciudad. Es impresionante la cantidad de cáncer y de gente joven que se enferma. El agua no se puede consumir, tomamos el agua que viene del canal 9, al lado del basural”, contó el edil.

 

En Dolores, se generan aproximadamente 18 toneladas diarias de basura y sin ningún tipo de tratamiento “se tiran, se entierran o se queman”.

En 2009 la oposición a Etchevarren presentó un proyecto de ordenanza para la gestión integral de residuos sólidos urbanos que incluía separación en origen y una planta de transferencia. Pero este proyecto, como tantos otros, nunca vieron la luz en el Concejo Deliberante donde el oficialismo desde hace años tiene mayoría.