En una rueda de prensa, que brindó el Papa Francisco durante un vuelo entre Irlanda y Roma, el máximo referente de la Iglesia Católica realizó polémicas declaraciones que vinculan a la diversidad sexual con una “enfermedad”.

Si bien la homosexualidad dejó de ser considerada una enfermedad por la Organización Mundial de la Salud hace 28 años, al ser consultado sobre qué le diría a los padres que detecten orientaciones homosexuales en su hijo, el Papa Francisco afirmó: “Les diría, en primer lugar, que recen, que no condenen, que dialoguen, entiendan, que den espacio al hijo o a la hija”.

Y consideró que “cuando eso (la homosexualidad) se manifiesta desde la infancia, hay muchas cosas por hacer por medio de la psiquiatría, para ver cómo son las cosas. Otra cosa es cuando eso se manifiesta después de los 20 años”.

Además, destacó que “nunca el silencio es un remedio. Ignorar a su hijo o hija con tendencias homosexuales es un defecto de paternidad o de maternidad”.