Las promesas de trabajo genuino no llegan para los trabajadores de Cresta Roja. Dos años después de que el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal anunciaran que la empresa avícola se iba a poner en marcha y reincorporar a los empleados suspendidos, el panorama es aún más desalentador. Esta madrugada, en la planta que la avícola tiene en Ezeiza, 2.000 gendarmes reprimieron a 400 empleados suspendidos con camiones hidrantes y balas de goma.


Tras el fracaso del consorcio Proteinsa que se hizo cargo de la empresa en 2015, -con aval del Gobierno nacional y la Justicia, luego de la quiebra de Rasic Hnos.- la empresa que se hizo cargo de Cresta Roja hace dos meses es la granja avícola Tres Arroyos, a través de la firma Wade SA.

Lejos de avanzar con un plan de reincorporación de los trabajadores, el plan operativo que prensentó Wade para Cresta Roja, deja a 1100 empleados sin trabajo: 500 despedidos y 600 “suspendidos” con un sueldo de $10.000 por mes (pagado por el Ministerio de Trabajo) y la promesa de reincorporación que hace más de 2 años que no llega. 

“Tres Arroyos presenta un plan operativo en el cual pretende dejar en la calle despedidos a más de 500 trabajadores de la camada que reincorporó la empresa anterior, en su mayoría de la planta 2 de Esteban Echeverría. Y luego a otros 600 los deja en calidad de suspendidos y con la promesa de entrar a cuenta gotas con esa nueva patronal”, explicó el delegado de Cresta Roja, Darío Sánchez, a Diagonales.

Y explicó que el gremio de los alimentos rechazó el plan de la nueva empresa por considerar que las suspensiones son despidos encubiertos. “Rechazamos este plan porque nosotros entendemos que ya con la empresa anterior permitimos que haya más de 800 compañeros ‘suspendidos’ que finalmente fueron despedidos, prometieron reincorporarlos a cuenta gotas y no cumplieron”.

"Con la empresa anterior permitimos que haya más de 800 compañeros ‘suspendidos’ que finalmente fueron despedidos, prometieron reincorporarlos a cuenta gotas y no cumplieron"

Los otros tres gremios que representan a trabajadores de Cresta Roja sí aceptaron el plan de reactivación propuesto por Tres Arroyos. En la Justicia, la magistrada Valeria Pérez Casado otorgó la tenencia precaria a la empresa y avaló este plan de entendimiento con los tres gremios.

En ese contexto es que desde hace más de dos semanas, los trabajadores suspendidos y despedidos permanecen en la planta de Ezeiza con la intención de bloquear los accesos a la fábrica para “rediscutir el plan operativo y cuidar los puestos de trabajo”.

“La Gendarmería se hizo presente hoy a las 5 de la mañana, nos leyeron una orden de desalojo aparentemente de la jueza Pérez Casado, nos dijeron que nos corramos a lo cual nosotros rechazamos”, contó el trabajador y agregó: “Gendarmería actuó y avanzó, reprimiendo con balas de goma y camiones hidrantes. Tenemos varios compañeros heridos con bala de goma, nada de gravedad por suerte”.

Y planteó: “Hoy la respuesta que tenemos del Gobierno es represión. El presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal nos hicieron muchas promesas, pero no cumplieron con ninguna”. Semanas atrás los trabajadores fueron recibidos por los intendentes Fernando Gray (Esteban Echeverría) y Alejandro Granados (Ezeiza), quienes se comprometieron a mediar y pedir una audiencia con la Gobernadora aunque hasta el momento no ha habido una respuesta positiva por parte de la Provincia.

"Hoy la respuesta que tenemos del Gobierno es represión. El presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal nos hicieron muchas promesas, pero no cumplieron con ninguna"

“La empresa que vino después de la quiebra nunca reincorporó a los trabajadores. Después de la quiebra y reapertura que llevó adelante el Presidente con la Gobernadora prometieron que iban a ser todos reincorporados. Fue todo mentira, más de 800 compañeros fueron despedidos”, sostuvo Sánchez.

Según plantearon los trabajadores, la avícola Tres Arroyos “no tiene ningún problema operativo, ni de financiamiento porque es la empresa número 1 del país en producción de pollos. Esto solo apunta a dejar en la calle a los que nos opusimos al plan de ajuste”.