En medio de las políticas de ajuste en Ciencia y Educación del presidente, Mauricio Macri, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) anunció un programa que comenzará a funcionar el próximo mes para retener científicos formados en esa casa de estudios que no lograron acceder a la Carrera de Investigador del CONICET, a pesar de haber sido evaluados y recomendados para el ingreso en 2017.

El Jefe de Estado anunció el lunes a través de un mensaje grabado una serie de medidas de ajuste en el marco de la crisis económica que atraviesa el país entre las cuales confirmó la eliminación del Ministerio de Ciencia y Tecnología. Sumado a los recortes presupuestarios que venía atravesando esa cartera y la de educación, así también como el conflicto salarial con los docentes e investigadores universitarios, desde la UNLP buscan aliviar la situación de un grupo de investigadores que a pesar de cumplir con todos los requisitos, no fueron aceptados por el CONICET.

El presidente de la UNLP, Fernando Tauber, firmó una resolución a través de la cual pondrá en marcha el nuevo "Programa de Retención de Doctores de la Universidad”, que funcionará en la órbita de la secretaría de Ciencia y Técnica. 

De esta manera a partir de noviembre, los investigadores que se incorporen a este nuevo programa de retención, que tiene una duración de dos años, continuarán trabajando en las mismas unidades de investigación donde venían desarrollando sus tareas y quienes aún no lo hacen, deberán ejercer funciones docentes y/o de extensión. Los profesionales percibirán sueldos similares a las becas de investigación que otorga la UNLP.

La primera convocatoria se abrirá el 14 de septiembre y se extenderá hasta el 1° de octubre y podrán postularse todos los investigadores que hayan realizado actividades de investigación y/o desarrollo doctorales o postdoctorales en la UNLP.

El rector señaló que "la UNLP va a hacer el esfuerzo para retenerlos dentro del sistema porque son investigadores que se graduaron en nuestra universidad, que también hicieron sus doctorados en nuestras aulas, que se desempeñan en nuestras unidades de investigación con becas posdoctorales del CONICET y que, en muchos casos, son docentes de nuestra casa”.

Finalmente, el radical consideró que "no podemos quedarnos cruzados de brazos viendo cómo a nuestros científicos se les escurre la chance no sólo de trabajar, sino de seguir aportando su conocimiento para el desarrollo del país".