Luego de la prácticas a puertas abiertas -que la FIFA obliga a tener una a todas las selecciones- y a cuatro días para el debut mundialista ante Islandia, Argentina volvió a entrenarse en el complejo de Bronnisky. En dicha práctica, Sampaoli dejó otra señal del equipo que elegiría para la presentación en la cita ecuménica: el entrenador casildense dividió al plantel en dos grupos de jugadores de campo, ubicando por un lado a los que serían los suplentes contra el equipo europeo -estos estuvieron ante las cámaras de televisión- y, por otra parte, a los titulares.

Uno a uno, los futbolistas fueron saltando al campo de juego. Ansaldi, Mercado y Fazio. Minutos después, Acuña y Enzo Pérez, seguidos por Lo Celso y Pavón. Atrás de ellos, Higuaín y Dybala. Así las cosas, el XI cae por decantación y descarte.

 

A su vez, el que volvió a trabajar diferenciado fue Ever Banega, quien hace algunos días sufrió una contractura en su gemelo y entre el miércoles y jueves se integrará al resto del grupo.