Con el nuevo gobierno, el rol del Estado cambió y con la política de tener la menor injerencia posible y dejar mayor espacio al ámbito privado, son muchos los espacios que se modificarán. El fútbol argentino no está exento y tras una reunión del presidente Mauricio Macri con el titular de Fútbol Para Todos, Fernando Marín, se confirmó que a fin de año finalizará el Programa.

Festajado por muchos, criticado por otros, no caben dudas que el fútbol en Argentina tiene un peso importante y, desde su nombre, Fútbol Para Todos pretendía hacer llegar el deporte más popular de nuestro país a todos los hogares a través de la televisación de los partidos en los canales de aire.

El despilfarro en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), con maniobras fraudulentas y sospechas de corrupción dieron la excusa perfecta para que el Ejecutivo decidiera dar un paso al costado y no dar más dinero para la trasmisión de los partidos. El mismo secretario general de la Presidencia, Fernando De Andreis había dicho que "es fácil reclamarle al Estado que sea una suerte de ambulancia del despilfarro en la AFA. La solución y el problema están en la AFA. En vez de gastar disparates, en ek mejor de los casos, porque hay serios indicios de corrupción, deberían devolver el dinero para que se trasparente todo.

La puerta a una nueva privatización del fútbol argentino se vuelve a abrir. Sin la intervención del Estado, queda latente la posibilidad de que los televidentes nuevamente deban pagar para ver a sus equipos en cancha y donde el mercado rija qué vende y que no.