La mañana en Casa Amarilla tuvo un episodio que llamó la atención de los presentes, cuando los jugadores de Boca Juan Manuel Insaurralde y Jonathan Silva se agarraron a golpes de puño en medio de trabajos con pelota.

La escena quedó registrada en las cámaras de los periodistas que cubrían la práctica. Inmediatamente sus compañeros de equipo intentaron separarlos, pero fueron varios segundos de furia.

El técnico, Guillermo Barros Schelotto, enfurecido, los echó al vestuario a ambos y habrá que esperar las medidas que tome el cuerpo técnico frente a esta actitud.