¿Cómo dejar de pedalear?
La bicicleta financiera (carry trade) es un término conocido por el común de los argentinos debido a su permanente existencia dentro de nuestra sociedad, presentando al menos tres focos a lo largo de su historia: fines de los años 70, mediados de los 90 y la misma actualidad
Esta operación consta de obtener beneficios en cierta moneda gracias al rendimiento que genera otra moneda, es decir, realizando la compraventas de moneda nacional y aprovechando de por medio las altas tasas de interés, se generan ganancias de al menos un 50% en dólares respecto a invertir directamente en moneda extranjera. Un proceso que se realiza las veces que sea posible mientras sea rentable o no muy riesgoso, lo que conlleva a depender del riego país y del tipo de cambio.
¿Qué genera?
Por un lado, la dolarización de cartera de los residentes, dado que es una forma de evitar la pérdida de salario real que presenta el país desde casi una década y que se agravó fuertemente los últimos años; y por el otro, la entrada y salida constante de capitales extranjeros que aprovechan este tipo de posibilidades dado que no se cumple la paridad de tasas de interés con sus respectivos países.
Además, cuando ocurre en un país con fuertes restricciones en el crecimiento debido a la estrangulación de la balanza de pagos, genera una especie de bola de nieve que culmina en un mayor desempleo y pobreza.
¿Cómo detener la bicicleta?
Está claro que Argentina necesita de la divisa extranjera para reactivar su economía pero la incertidumbre de la partida de estas no ayuda a implementar buenas políticas de desarrollo. Por lo tanto, para poder retener estas divisas la mayor cantidad de tiempo, se volvió a imponer el famoso CEPO, con un límite de compra de U$S 10.000 post PASO y reduciéndose a U$S 200 tras la elección del nuevo presidente.
Los montos de las LELIQs, muestran de forma concisa el efecto que genera esta medida proteccionista sobre las intenciones de los inversionistas extranjeros, reduciéndose las cantidades desde el anuncio del primer cepo pero con una rotunda caída tras el anuncio del segundo.
¿Qué se viene?
Una Argentina que necesitará del CEPO por el tiempo necesario hasta lograr una reactivación de los capitales nacionales. Incentivando las industrias, la inversión de las PyMEs y desmantelando la bola de nieve de intereses generados a partir de la especulación financiera que poco aporta en el valor agregado del producto nacional; además, una tasa de interés que continuará atada al riesgo país y dependerá de la cantidad de capitales extranjeros que decidan apostar en Argentina aun sabiendo que no podrán retirar sus ganancias en el corto plazo. La verdadera pregunta es ¿Cuánto tiempo llevará reflotar nuevamente la economía Argentina?
*Investigador CIMaD - EEyN – UNSAM. Twitter @Emisirlian