Si bien el Radicalismo de la Legislatura Bonaerense ya estaba quebrado, los cambios de último momento acontecidos en la Cámara de Diputados esta semana, mientras la Provincia de Buenos Aires (PBA) atraviesa la recta final antes de las elecciones, revelan hasta qué punto llegó la tensión en el cuadro centenario: tras el cierre de listas, una diputada de la Unión Cívica Radical (UCR) dio el salto al otro bloque del partido y dejó atrás al sector de Somos Buenos Aires justo en vísperas de la votación de medio término.

En medio de las reconfiguraciones surgidas como consecuencia de los acuerdos (y desacuerdos) en la definición de las candidaturas para los comicios locales, una nueva fuga apareció en el Radicalismo. En las últimas horas, la diputada provincial Natalia Dziakowski pegó el portazo y abandonó el bloque de Acuerdo Cívico-UCR-GEN que conduce Matías Civale, referenciado en los legisladores nacionales Martín Lousteau y Facundo Manes y representado en las urnas bonaerenses por la boleta de Somos Buenos Aires.

La decisión llevó a Dziakowski a desembarcar en el espacio de UCR y Cambio Federal, la otra bancada del Radicalismo en la Cámara Baja, que tiene como líderes a los dirigentes Maximiliano Abad a nivel nacional y Diego Garciarena entre los diputados de PBA. La mudanza empujó a los impulsores de Somos Buenos Aires a quedar con 6 legisladores, mientras que el bloque que la recibió ahora contabiliza 9 miembros y se consolida como la cuarta fuerza más populosa en el recinto.

Según trascendió, la fuga fue motivada por los desencuentros en torno a las alianzas electorales que cerró el Radicalismo para el 7S. De hecho, un movimiento semejante había ocurrido en el Senado provincial la semana pasada con la ruptura de los legisladores Agustín Máspoli y Alejandra Cellillo, quienes en su caso salieron de UCR y Cambio Federal para constituir su propio bloque bajo el nombre de Somos Buenos Aires. Si bien ese salto fue en rigor opuesto al de Dziakowski, ambos sucesos retratan, en espejo, la crisis que atraviesa el Radicalismo.