El intendente del distrito de Laprida, Alfredo Fisher, dejará la intendencia el próximo 10 de diciembre, luego de 12 años al frente del municipio para representar los intereses de los ciudadanos en la Legislatura bonaerense. Fisher encabeza la lista seccional.

Crítico de la gestión de María Eugenia Vidal, y con una gestión local altamente valorada, Fisher conversó con Diagonales acerca de la campaña electoral, y de cómo es representar al Frente de Todos ante un electorado, a priori, esquivo.  

Su gestión está muy valorada. ¿Qué motivó la decisión de dejar la intendencia de Laprida para encabezar la lista de legisladores seccionales de la sexta?

- Fue una cuestión que encaramos con algunos intendentes del interior. Nos denominamos “los 15 intendentes peronistas del interior”, que a partir de darnos cuenta que la relación de nuestras comunidades en relación a una serie de normativas de la gobernadora María Eugenia Vidal, sobre las autonomías municipales en municipios de nuestra escala, militamos una propuesta que es la de tener mayor representación parlamentaria. Por eso encaramos una acción conjunta para poder adquirir esa representación para los distintos distritos. Es por eso que me toca encabezar la lista de legisladores de la sexta. Al intendente de Capitán Sarmiento, Oscar Ostoich va a partir del mes que viene ser diputado por la segunda, el intendente de Além va en la lista de diputados por la cuarta. Ahora, después de 12 años de ser intendente, tener la certeza de que después del 10 de diciembre no voy a estar tomando decisiones para mejorar la vida de mi distrito me hace ruido, eso lo tengo que confesar.

La sexta sección tiene la característica de haber acompañado al oficialismo en elecciones pasadas. ¿Cómo es hacer campaña desde el peronismo en distritos afines a Juntos por el Cambio?

- La sexta fue una de los conjuntos de distritos en donde Cambiemos obtuvo una mayoría importante en las últimas dos elecciones. La idiosincrasia del sur bonaerense y los errores de nuestro espacio con las deudas que ha tenido el kirchnerismo para la provincia de Buenos Aires  hicieron que por dos veces, la sociedad eligiera otra alternativa. Ahora, la diferencia de esta elección con las pasadas es que la sociedad está más que clara del fracaso rotundo de las políticas de Vidal y del presidente Mauricio Macri. Hoy la situación es distinta a la de la última elección. En ese contexto, estamos trabajando con nuestras propuestas. Por ejemplo, ir en contra de la centralización que propone Vidal de las decisiones políticas en la provincia. La Constitución consagra las autonomías municipales. Vidal ha tomado en estos últimos tres años y medio decisiones en contra del postulado constitucional.

¿Cómo impacta la crisis económica en un distrito rural como Laprida?

- La crisis en 2015 y 2017 no había impactado como está impactando en este momento. Si bien nuestros municipios tienen una caracterización de producción agropecuaria por excelencia, podría ser que haya algunos sectores beneficiados por las políticas de producción primaria e impulso de exportaciones. Pero los sectores mayoritarios de nuestra sociedad están muy impactados por la crisis. En nuestros distritos hay familias que tienen que trabajar una semana para pagar la energía eléctrica. En ese contexto la única responsable es Vidal que autorizó cada uno de los tarifazos de energía eléctrica en la provincia. Eso resta consumo y genera un círculo vicioso que hace que nosotros tengamos permanentemente cierre de comercios y hace que la pequeña y mediana actividad comercial e industrial esté muy afectada por la crisis económica.

Desde el oficialismo siempre destacan la no discriminación en la distribución de recursos para obras. ¿Esto cómo ha sido en su distrito?

- No tengo capacidad para comparar con otros distritos. En Laprida, Vidal por decisión propia del gobierno de la provincia invirtió en una sola obra en nuestro distrito. La obra es la de  desagües pluviales que financió el Estado provincial por un monto cercano a los 45 millones de pesos y que ejecutó el municipio. No hubo otro financiamiento de obras en mi distrito en cuatro años de la gobernadora.

¿Cómo viene funcionando la campaña en el Frente de Todos teniendo en cuenta que se deben conjugar todas las vertientes del peronismo bonaerense?

- Había una demanda generalizada en la oposición a este gobierno en todos los órdenes. Esa demanda es que el peronismo se una. Eso fue algo que fuimos recogiendo durante el año 2018 y sobretodos durante este año. En donde vos te sentabas a hablar de las cuestiones del común, la gente te decía únanse. El peronismo cumplió con esa demanda social. Ahora no es sencillo, poder reforzar una agenda política, cuando en una mesa estábamos sentados algunos  intendentes del peronismo, ahora se suman algunos intendentes que en 2015 asumieron su mandato en la misma boleta que nosotros pero que habían tomado caminos diferentes, y además otros que también son peronistas pero que habían sido electos por el Frente Renovador y también se vuelven a sentar en la misma mesa de decisiones. Esto complejiza por supuesto la acción coordinada pero estamos mucho mejor que hace un mes. En ese sentido se nota que tenemos capacidad de ir administrando la propuesta necesaria para volver a enamorar a la sociedad bonaerense y poder presentarles los mejores candidatos para poder desterrar de una vez y para siempre, esta página tan compleja de la administración de esta provincia.

Por el tono de la campaña, el oficialismo parecería estar preocupado con poder perder la gobernación. ¿Cómo ve la disputa entre Kicillof y Magario?

- El analista más básico de las novedades bonaerenses se puede dar cuenta de la preocupación del oficialismo en ese sentido. Jaime Durán Barba parecería haberle dado a la gobernadora el perfil político de una persona siempre amable, siempre en eje, con una sonrisa a flor de labio y con un temperamento muy calmado, a partir de los números que está recabando su actividad de campaña, empieza a sentir que los números son muy adversos, y esto tiene que ver con la popularidad y la intención de votos que va registrando nuestro candidato, Axel Kicillof. Es por eso que la gobernadora sale en el inicio de la campaña con cuestiones que no tienen que ver con el día a día de los bonaerenses. Ella sale a criticar el pasado ideológico e nuestro candidato a lo pertenencia o no de nuestro candidato. Está claro que Kicillof no es comunista, y para todos aquellos que tenemos militancia tampoco es de La Cámpora. Pero más allá de eso, no son cuestiones que tengan que ver con el peor momento histórico del endeudamiento, que haya fallas en cuestiones centrales como la seguridad, la salud o la educación en todo el territorio. Lo que deberíamos estar discutiendo es cuáles son las propuestas y cómo hacemos para mejorar. Creo que Axel se instaló muy fuertemente en la sociedad bonaerense y hoy por hoy está superando en la intención de votos a la gobernadora. Eso hace que la campaña se desnaturalice. Nosotros como peronistas debemos encontrar un eje mucho más propositivo que estar discutiéndole a la gobernadora si es verdad o no, las críticas que hace a nuestras figuras.