El intendente de Coronel Brandsen, Daniel Cappelletti,  aseguró que en su municipio se aplicaron medidas de distanciamiento más que de aislamiento, pero remarcó que más allá de las diferencias con la gestión de la pandemia que hicieron Alberto Fernández y Axel Kicillof, trabajaron de forma articulada con el gobierno nacional y provincial. 

En conversación con el programa En Boca de Todos de Diagonales Radio, el jefe comunal aseguró que la pandemia aún no ha terminado y que la salida iba ser "larga y difícil", haciendo especial hincapié en la situación económica y social del país. 

Por otro lado, Capelletti resaltó la figura de Facundo Manes como "el hombre que necesita este tiempo" y lo comparó con Raúl Alfonsín.

 ¿Cómo está la situación sanitaria del municipio?

-Bien, después de un año y medio hacemos un balance altamente positivo. A pesar de que todos tuvimos que aprender con la pandemia, el gobierno nacional, provincial y los gobiernos locales, nosotros tomamos decisiones que fueron consensuadas con el área con el área de salud pero también con el resto de las áreas e instituciones. Generamos una junta de defensa civil ampliada de la participaron todos los sectores de la sociedad para tomar decisiones. Eso nos hizo tomar decisiones acertadas que tenían consenso y que nos hicieron cuidar la salud, proteger a los ciudadanos pero con la firme convicción de que la medida debería haber sido distanciamiento y no aislamiento. El aislamiento genera retraso y consecuencias muy negativas. En Brandsen no hubo eso, no hubo cierre de comercios, no hubo caída de industrias. Hoy estamos muy bien, tenemos 13 casos activos y un índice de vacunación más alto

¿En Brandsen no hubo política de aislamiento entonces?

-No, sí hubo. Nunca vamos a ir en contra de lo que se decidió a nivel nacional pero dicho eso, acto seguido, fuimos tomando medidas que tenían más que ver con el distanciamiento que con el aislamiento en congruencia con lo que pensamos. Obviamente no lo hicimos público pero fuimos dejando hacer y eso nos permitió que la economía local no se resintiera tanto como otros municipios.

¿Cómo fue el inicio de la pandemia y el vínculo en ese contexto con el gobierno nacional y provincial?

-Primero quiero resaltar que yo vengo del radicalismo y tengo una profunda vocación democrática, las cosas que no comparta las dejo para cuando termine la pandemia. Yo no politicé ni voy a politizar la pandemia, ni la vacuna. La relación con los gobiernos nacional y provincial fue excelente. Respecto a la pandemia nos fuimos manejando en función de los que decidíamos a los tres.  Puedo no compartir algunas decisiones que tomó el Presidente y puedo hacer algunas cosas distintas en mi municipio, pero de ningún modo entraría en una discusión con el Presidente. Como dije, todos tuvimos que aprender y nos tuvimos que asesorar, a algunos nos asesoraron mejor que otros. El Presidente tomó un camino que no comparto, yo nunca hubiera cerrado las escuelas por ejemplo, pero lo respeto.

Cree que si en marzo del 2020 se hubiera hablado de distanciamiento y no de aislamiento, ¿cree que hubiéramos tomado dimensión de lo que significa la pandemia?

-Los que vivimos la década del ‘70 y lo que peleamos por el retorno de la democracia, tenemos conceptos muy diferentes a lo que es el aislamiento. A mi no me podés encerrar el miedo, a nadie, el miedo genera otras enfermedades psicológicas que vamos a tener que afrontar post pandemia, porque se tomó la decisión de encerrar a todo el mundo y eso no está bien. Las decisiones se tenían que tomar con la participación de todos, el poder judicial, el poder legislativo, acá se cerraron las puertas y se gobernó por decreto. De ningún modo comparto que el miedo haya sido el éxito, porque no fue un éxito, fue un fracaso. Somos el único país que hizo que la gente le tenga miedo a la pandemia. El retraso de la vacuna creo que es entendible, somos un país que tiene los niveles de vacunación que podían preverse.

¿Cómo ve la salida de la pandemia?

-Yo creo que la salida no va a ser este año, vamos a tener un largo camino por recorrer. Ahora vamos a tener que afrontar otras cuestiones que tienen que ver con lo que va dejando la pandemia, cuestiones psicológicas, sociales, económicas, políticas. Creo que en esta elección legislativa tenemos que pensar muy bien hacia dónde apuntamos y que tenemos que romper con la grieta y empezar a gobernar este país entre todos dejando de mirarnos el ombligo, para poner por encima la celeste y blanca. En Brandsen la grieta no existe más allá de dos o tres nabos que salen a decir cualquier cosa. Hay un nabo en particular, ex intendente y actual concejal con 11 causas penales, que mandó a decir a sus consejeros escolares que el fondo educativo no se usa correctamente. Nosotros estamos trabajando de forma conjunta con el gobierno provincial y  en esta gestión el dinero está donde tiene que estar, en la gestión de él se pagaron obras que nunca se hicieron.

¿Qué opina sobre la interna de Juntos?

-La veo muy bien, yo estoy trabajando para Facundo Manes porque estoy convencido que es el hombre que necesita este tiempo. Al radicalismo le ha dado un aire fresco que necesitábamos, como en el 83 teníamos un Raúl Alfonsín que abrió las brazos para recibir a todos aquellos que pensaran que había que salvar el país, hoy tenemos un dirigente como Facundo Manes que abre los brazos a todo aquel que quiera venir a romper con la grieta y construir un país enserio que piense en la economía, en la inversión y que deje de hacer demagogia. Todo el mundo es socialista con la plata del Estado pero para ser socialista primero tenés que ser capitalista y el capitalismo tiene que existir. Yo quiero empresas que vengan, inviertan y le den trabajo a la gente. Ese capitalismo me va a pagar las tasas y voy a poder redistribuir.