Un confuso episodio se produjo en el municipio de Lanús comandado por el hombre de Macri, Néstor Grindetti, que tuvo a la Policía como el principal interviniente. Los vecinos de esta ciudad denunciaron que los efectivos policiales ingresaron en el comedero "Cartoneritos", de Villa Diamante, y agredieron a niños y jóvenes sin razón aparente. Además aseguraron que hubo adolescentes detenidos. 

Si bien desde el municipio rechazaron esas versiones y explicaron que el accionar policial se dio durante el intento de captura de un homicida que buscó esconderse en dicho comedor, el secretario de Seguridad del municipio, Darío Kravetz volvió a encender la polémica con justificaciones hacia el accionar policial.

"La Policía hizo lo que tenía que hacer", lanzó Kravetz en diálogo con TN.

Además señaló que "no hubo un caso de represión policial a un comedor, sino un hecho policial de una persona que tenía pedido de captura que se escondió en ese comedor", justificando el resultado del operativo que tuvo,  según relatan los vecinos, golpizas a niños y ancianos en el lugar, disparos al aire y utilización de gas pimienta.

Kravetz dijo también que la violencia de los policías "no fue un acto represivo", al tiempo que justificó el accionar y expresó que "a la Policía hay que respetarla".