Este miércoles desde las 15 horas y en la cancha de Cambaceres, Unión por la Patria tendrá un potente relanzamiento de su campaña en el territorio madre de todas las batallas, la provincia donde aspira a retener el gobierno local y empujar un crecimiento de la elección nacional que meta a Massa en el balotaje con posibilidades de seguir peleando el partido hasta el último minuto. El acto en el municipio gobernado por Mario Secco reunirá a toda la estructura bonaerense: intendentes, ministros y funcionarios de gobierno de todos los niveles, sindicatos de la provincia, la CGT de la región, ambas CTA y movimientos sociales. “Todos unidos”, como reza la convocatoria, para apoyar las dos principales candidaturas que hoy por hoy tiene UP, la de Sergio Massa y la de Axel Kicillof.

“La idea es que sea algo como los de los gobernadores en Tucumán pero bonaerense” comentan a Diagonales desde la organización del acto, en referencia al relanzamiento que el peronismo impulsó para Sergio Massa en la provincia de Jaldo y Manzur, que dejó como saldo un importante apoyo de los mandatarios provinciales para mejorar la performance electoral de la boleta nacional en sus territorios, tras las arrasadoras PASO en las que Milei triunfó en 17 provincias.

En esa línea, si bien en la Provincia de Buenos Aires Massa se erigió como el candidato más votado para presidente en agosto, no fueron pocos los distritos donde el libertario cosechó una cantidad impensada de votos y eso es algo a calibrar en el peronismo pensando en subir los puntos que le faltan para asegurarse un balotaje. En paralelo va el objetivo de consolidar la victoria en las primerias de Kicillof, para asegurarse una mandato más en la provincia y apalancar el crecimiento de Massa desde el territorio madre del peronismo.

Desde la organización también confirmaron a este medio que se espera una concurrencia de entre unas 20 y 30 mil personas. Solamente los movimientos sociales hablan de una movilización de decenas de miles de militantes, por lo que se espera un evento de magnitud y alto voltaje político en lo que será técnicamente el primer día exclusivamente de campaña: el martes 26 es el último día para realizar inauguraciones y actos de gobierno que sean “susceptibles de promover la captación del voto”, el miércoles comienza a regir la veda hasta las elecciones del 22 de octubre.

Pero semejante evento tiene particularidades políticas a desgranar si se lo mira con lupa. La organización está a cargo de la Mesa de Ensenada, un espacio político que nació militando contra la proscripción de CFK y por su candidatura presidencial que no fue, impulsor del intenso operativo clamor que colmó buena parte de los primeros meses de este año. Pero, si bien la conducción del espacio es la misma, hoy por hoy la Mesa presenta diferencias a la de aquel entonces que marcan el pulso de la política bonaerense y, en particular, del cristinismo.

UNA MESA NUEVA

 Al frente del espacio están algunos intendentes y funcionarios del gobierno bonaerense, que giran en la órbita de La Patria es el Otro, un reagrupamiento de organización kirchneristas con ciertas distancias con La Cámpora, que nació en 2021 pero se catapultó al centro de la escena este 2023 impulsando el operativo clamor. Su principal referente, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés “el Cuervo” Larroque, dejó el año pasado su lugar como secretario de organización de La Cámpora para dedicarse a este nuevo armado político, que expresó una estrategia propia y no siempre coincidente con la de la organización que conduce Máximo Kirchner.

A principios de 2023 la diferencia pasaba por la candidatura presidencial. La Patria es el Otro, a través de la Mesa de Ensenada, impulsaban la candidatura de CFK y, en un doble click sobre esa postura que defendieron sin importar cuántas veces la propia vicepresidenta pidiera comprensión de texto, también respaldaban la decisión de Kicillof de ir por la reelección en PBA. Máximo Kirchner y su grupo de intendentes más cercanos, encabezados por Martín Insaurralde, planteaban que el gobernador debía ser el candidato por ser el que más medía. De fondo estaba, también, la liberación que eso hubiera implicado de la candidatura a la gobernación bonaerense.

La historia es conocida y no se saldó ni para un lado ni para el otro de esas posturas en lo nacional, aunque en la provincia Kicillof resistió las presiones y hoy por hoy es quién más en concreto puede ofrecer una sobrevida al peronismo con un triunfo en octubre, frente al cual hoy nadie se confía pero que tampoco aparece muy amenazado. Sin embargo, las heridas quedaron, afloraron hace unas semanas cuando el gobernador pidió componer una canción nueva y desde La Cámpora salieron a responderle en tándem como si se estuviera cortando solo, y se proyectan hacia lo que será la reorganización postelectoral del peronismo, tanto a nivel provincial como nacional.

En ese sentido, la Mesa de Ensenada, que supo contar con la participación del titular del PJ provincial y otras referencias de La Cámpora, hoy se sostiene desde el impulso de intendentes como Mario Secco y Jorge Ferraresi, y ministros como Larroque, Cristina Álvarez Rodríguez o Walter Correa. Los vasos comunicantes con la gobernación fluyen naturalmente, mientras que la organización de Kirchner ya no se sienta a la mesa.

Para botón de muestra basta la organización del acto de este miércoles. La lógica indicaría que, en un acto de semejante envergadura como el relanzamiento de campaña en tierras bonaerenses de las dos principales candidaturas del peronismo, los principales sectores de UP deberían estar con una participación activa. Sin embargo, mientras las referencias de la Mesa de Ensenada y La Patria es el Otro convocan activamente y hacen del acto el centro de su agenda, La Cámpora no compartió siquiera una vez la convocatoria, ni en sus redes institucionales ni en la de sus principales referentes, casi como si no lo impulsara.

“Se arma desde la Mesa de Ensenada con invitación a todos los sectores de UP” afirmaron a Diagonales desde la organización del acto, y reforzaron “todos, todos invitados”. Con Kicillof y Massa como oradores principales, lista a la que podrá sumarse una apertura del local Mario Secco, la pregunta por la participación de Máximo Kirchner en el acto se impone ante el nulo impulso que sus filas propiciaron al evento. “Tenemos entendido que sí” responden  con cierta cautela en la organización del relanzamiento bonaerense de UP.

¿UNA CANCIÓN NUEVA?

Las esquirlas de esas diferencias internas comenzaron a aflorar con fuerza justamente en uno de los principales actos del operativo clamor de La Patria es el Otro para CFK, y se proyectan hacia el futuro. En el plenario “Luche y Vuelve”, realizado en Avellaneda en marzo de este año, Máximo Kirchner le dijo ante miles de militantes a Kicillof “no hay que bajar al territorio compañero gobernador, hay que subir al territorio a los espacios de decisión”. Lo que en su momento apareció como una frase suelta hoy se configura con un trasfondo que parece estar lejos de haberse resuelto. La discusión es por el rumbo y la conducción del cristinismo y el peronismo de cara a lo que viene.

En ese sentido, las diferencias existen pero disimulan y se soslayan bajo las necesidades que impone la campaña. Por caso, Mayra Mendoza, principal referente bonaerense de La Cámpora junto a Kirchner, recibió en estos días en Quilmes tanto a Massa como a Kicillof. Particularmente con el gobernador se dio que la visita al distrito fue el día de su cumpleaños, por lo que hubo torta y selfie cumpleañera con la intendenta y los vecinos. Si bien se respaldaron mutuamente en sus candidaturas y coincidieron en la canción de la boleta completa de UP, el importante acto de Ensenada no resaltó como convocatoria a dos días de su realización.

De acá al 22 de octubre, esa será la tónica del peronismo bonaerense. Una unidad que no es forzada pero tampoco goza de la mejor de las armonías. Los gestos irán en esa línea, como las declaraciones de Mario Secco a Télam, donde afirmó que el acto de Ensenada servirá “para relanzar la campaña bajo el lema Todos Unidos”. “La militancia se está uniendo y apoyando nuestra lista de unidad para ser más competitivos y llegar al 22 de octubre con un triunfo contundente, para revertir ese escenario de las PASO que no nos agradó para nada” resaltó el jefe comunal que hará de local el miércoles, volviendo a poner el foco en la importancia de una militancia unificada para el difícil trabajo que UP tiene por delante.

Otro cantar, quizás otra canción, será el post 22-O. Con la gobernación definida y una vez que se defina también la presidencia, eventualmente en noviembre, habrá que prestar atención a los realineamientos que se configuren en el peronismo provincial, que puede llegar a quedar como la gran trinchera de resistencia si UP no consigue la epopeya de transformar a Massa en presidente con el actual contexto económico.

En ese escenario, Kicillof asoma como el principal referente para el kirchnerismo, no sólo en lo institucional sino también en lo político. Subterráneamente, se va construyendo un eje cristinista que proyecta una emancipación de La Cámpora, al tiempo que Máximo Kirchner sigue en la conducción del PJ bonaerense. Esa tensión puede llegar a ser un importante ordenador en lo que viene. El acto de este miércoles, en el que todos unidos se abrazarán a la posibilidad de un triunfo provincial y nacional, será un disimulado eslabón de esa cadena.