En la última reunión de gabinete llevada a cabo el martes, el presidente, Mauricio Macri ordenó que su deseo es que aquellos ciudadanos que elijan concurrir a sus puestos de trabajo no se vean imposibilitados por cortes de calles. Ante la falta de transporte por su adhesión a la jornada de protesta convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), Macri espera que no haya piquetes en las calles del país.

Para el gobierno el paro es "inentendible" y "no soluciona nada". Así lo expresaron el mismo Macri, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich y el ministro de Trabajo, Jorge Triaca,en declaraciones recientes.

A pesar de que la CGT convocó al paro, detalló al momento de anunciarlo que no será activo, algo cuestionado por varios sindicatos, las CTA de Pablo Micheli y Hugo Yasky y movimientos sociales. Según información que maneja el gobierno, habrá cortes, por lo que se preparan operativos para permitir que aquellos que deseen llegar a sus puestos de trabajo, puedan hacerlo.

El gobierno espera las repercusiones del paro de este jueves y, a través de un endurecimiento del discurso hacia sectores opositores, sostenido en la movilización de apoyo del pasado sábado, espera que sean muchos los ciudadanos que concurran a trabajar, como un guiño y una seña de rechazo al paro.

Patricia Bullrich, en declaraciones a la prensa, sostuvo recientemente que "vamos a garantizar la libre circulación de la gente en las calles porque no queremos que nos provoquen. Queremos dejar que la gente elija libremente entre ir a trabajar o no. Y aquellos que puedan hacerlo no pueden quedarse sin viajar por un piquete o un bloqueo".