Existe un temor entre la dirigencia política de regresar al clima del 2001 y de sufrir mayores agresiones por parte de la ciudadan��a. La crisis de representatividad política se podría deber a la promoción mediática de los escandalosos hechos de corrupción que no han hecho más que generar bronca e indignación en un sector importante de la sociedad que sienten que los políticos son " todos chorros". 

Desde un sector del peronismo aseguran que el presidente Macri promueve el relato de la corrupción para que los argentinos hablen de esos temas y no dediquen su tiempo para criticar u observar las políticas que se implementan en la actualidad.  

De ser así, el juego de Mauricio Macri y sus funcionarios sería muy peligroso. Si bien durante la campaña el actual Presidente aseguró que venía a "unir a los argentinos", lo cierto es que en los últimos meses la famosa grieta se ha ensanchado aún más. No sólo por los desfachatados casos de corrupción que han sido de público conocimiento, sino también por acciones en la estrategia comunicacional de la gestión de Cambiemos. 

Que se vayan todos

Es un lema que aún resuena en los oídos de los argentinos. Si bien pasaron más de 14 años de aquél entonces, el temor de que la historia vuelva a repetirse está latente. Por aquellos años la consigna reflejaba la crisis de representatividad y el hartazgo completo de la población para con sus dirigentes, es por eso que se exigía una catarata de renuncias de los gobernantes, poniendo a la política en el lugar más incomodo. 

En la actualidad, el mayor miedo de la dirigencia política es que la gente explote de bronca y pase del insulto a la agresión física o al linchamiento. Por ahora, quienes más lo advierten son los peronistas que son quienes están más expuestos por haber gobernado tanto la provincia de Buenos Aires como el país en el último tiempo.

Se pueden mencionar algunos casos de escraches e insultos que vivieron en los últimos meses algunos ex funcionarios como por ejemplo, Carlos Zaninni en un vuelo a Miami en el que varias personas lo insultaron y lo filmaron durante varios minutos, el de Aníbal Fernández también mientras viajaba a Londres para representar a la Confederación Argentina de Hockey; y el de Alberto Fernández en un shopping en el que se lo vio en una situación más que tensa con algunas personas. 

El Presidente Mauricio Macri ha expresado en más de una oportunidad que él y sus funcionarios "están aprendiendo" lo que es la política. Quizá haya llegado la hora de que comiencen a dar marcha atrás con la denunciada táctica de "distracción" antes de que la ola de indignación también los arrastre a ellos, y por lo tanto, pierda la política.