Germán Braillard tiene 38 años, es licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario y forma parte de una nueva generación de la política correntina. Fue Concejal por la Capital y en 2019 resultó elegido Diputado Provincial por el Frente Renovador dentro del Frente de Todos. Además, preside el Partido Renovador de la provincia. Desde un territorio hostil para el peronismo, Braillard aporta su mirada sobre la crisis que se vive por los incendios que no aflojan, la responsabilidad del Gobierno radical y los aportes del Estado nacional para enfrentar la catástrofe.

Germán Braillard: “El gobernador Valdés se jugó a la suerte y no se gobierna con suerte sino con políticas activas”

¿Cómo describirías lo que está pasando en Corrientes?

-Esto es una catástrofe ambiental hoy y una catástrofe productiva mañana. Se están quemando muchos bosques pero también se están quemando muchos puestos de trabajo. Cada uno de esos portales del Iberá que están dañado generaban una industria turística de volumen, cada uno de esos bosques de eucaliptus y pino generaba una producción primaria muy importante y una cadena de servicios, de maquinaria que hoy está desbastada. Fue una política nacional la de forestar esta parte del país con beneficios fiscales y que hoy, por improvisaciones y negligencia de quienes gobiernan la provincia se está esfumando de un día para el otro. Va a ser muy dura la reconstrucción y reconversión de Corrientes. Y más duro va a ser lograr concientizar a los productores de que la Niña puede seguir uno o dos años más.

¿Podría haber estado mejor preparada la provincia?

-La provincia no hizo nada, no es una cuestión de mala suerte. Todos los estudios venían diciendo que se venía una sequía y la verdad es que no se reforzaron los equipos en manejo del fuego, que prácticamente no hay. La base de la respuesta actual es Defensa Civil que son casi todos bomberos voluntarios, y si te ponés a ver las fotos de los móviles que tienen te querés morir. En el mismo lapso la provincia de Misiones se hizo de tres helicópteros hidrantes, y nuestra provincia hace culto del helicóptero Tomahawk de la gobernación que vale 20 millones de dólares, de última generación y de los mejores que hay en el país, y que está para que el Gobernador se mueva en la provincia mientras nos faltan helicópteros para el manejo del fuego. No se tomaron cartas en el asunto, no se generó una brigada propia ni se capacitó a los bomberos voluntarios para que tengan más experiencia, ya que ellos están capacitados para atender emergencias civiles digamos, en ciudades, no tanto para eventos de estas magnitudes.

¿Por qué decís que no es una cuestión de mala suerte?

-El Gobernador dio una declaración en la que dijo que los correntinos tenemos yeta, mala suerte, como una forma de explicar lo que está pasando. Esa declaración resume un modo de gobernar del radicalismo hace 22 años y las consecuencias de cómo estamos. 

En diciembre Misiones ya había decretado la emergencia ígnea cuando empezaron los fuegos, y el 29 de diciembre el Gobernador Valdés se estaba yendo en un avión privado a Punta del Este de donde volvió recién el 17 de enero. En el mismo lapso el Vicegobernador estuvo muy grave por Covid, y hasta que no volvió Valdés el 17 para asistir a la Fiesta del Chamamé no pasó nada. 

Germán Braillard: “El gobernador Valdés se jugó a la suerte y no se gobierna con suerte sino con políticas activas”

Durante el año no se generó ningún tipo de campaña de concientización. Porque acá se juntan dos factores, el climático y el social. Es cierto que hay sectores de la producción que tienen como costumbre hacer quemas, pero este verano iba a ser un contexto extraordinario que requería medidas extraordinarias de información. Los recursos para la información pública no son para hacer culto a la personalidad de Valdés, y hoy se utilizan para eso en lugar de hacer campañas de concientización durante el año, como debería haber sido para que la sociedad estuviera al tanto de lo que se avecinaba, los productores, los ciudadanos, se tomara conciencia y se preparara a la gente para una situación de emergencia como la que estamos viviendo. No hubo nada, ni un cartel, ni una campaña de difusión. Todo era la cara del Gobernador.

¿Qué puso la provincia en términos de recursos para los productores y la ciudadanía afectada?

-Líneas de crédito al 47%. Es casi reírseles en la cara a los productores que están haciendo el esfuerzo y no va a poder solventar esa tasa. Y ahora, recién ahora en lo que va de la crisis, se entregaron subsidios por $37 millones a los 47 cuarteles de bomberos voluntarios, o sea $600.000 por cuartel. Y $5000 a cada bombero voluntario, que en su mayoría son personal independiente que está perdiendo su trabajo, su changa o su jornal para darle un beneficio a la comunidad. Cinco mil pesos por estos cuarenta o cincuenta días de trabajo a destajo.

Germán Braillard: “El gobernador Valdés se jugó a la suerte y no se gobierna con suerte sino con políticas activas”

¿Cómo calificarías en general la respuesta del gobierno provincial a esta situación?

-Negligencia, irresponsabilidad y costumbrismo a los cargos. La preponderancia en la provincia es la pastura de engorde de ganado extensivo, esa es la visión que tiene el radicalismo, nunca logró generar valor en la provincia y para ellos gobernar es pagar los sueldos y ver qué pasa. ¿Hoy qué paso? Las cosas no salieron como el Gobernador desearía, pero la cuestión es que el dirigente político genera realidades, las crea, no espera que la realidad le pase por arriba.

¿Y el Gobierno nacional qué aportó?

-Ya se destinaron unos 1000 millones de pesos, además de toda la ayuda en recursos y logística. Pero lo que hay que entender es que a una vez que se pierde el control sobre los fuegos vos podés destinar todos los recursos que quieras, pero si no tenías el equipamiento propio,  la capacitación de la sociedad, no tenés las brigadas y los bomberos formados, no se pueden estar formando mientras apagan los incendios, ¿me explico? El sector privado invirtió, desarrolló el campo en industrialización primaria y el Gobierno provincial se jacta de esto como un gran atributo pero no supo brindarle un sistema de prevención de incendios acorde a la inversión que recibió la provincia en los últimos 20 o 30 años. Aplaudo el dinamismo del sector privado, pero el sector público de la provincia no estuvo a la altura de las circunstancias para acompañar esas inversiones como sí lo hizo Misiones por ejemplo. El mejor ejemplo es que nosotros no tenemos ningún helicóptero para apagar incendios y Misiones tiene tres.

Germán Braillard: “El gobernador Valdés se jugó a la suerte y no se gobierna con suerte sino con políticas activas”

Comparaste a Corrientes con Misiones también en relación a cuándo declararon el estado de emergencia. El Bloque del Frente de Todos denunció que el Gobierno correntino demoró esa declaración.

-Es que Misiones lo hizo un mes antes porque lleva una política activa y se sabía cómo venía el clima. Y mientras, nosotros estamos diciendo que tenemos yeta. Decir que lo que le pasa a Corrientes es mala suerte habla en contra de todos los manuales de la gestión pública. Esta sequía se sabía que venía y que era una realidad. Pero no solamente que no se planificó para manejar el fuego, tampoco se planificó el abastecimiento de agua potable, y ese está siendo un gran problema de las ciudades que viven de arroyos menores o perforaciones ante la bajante del Paraná. Hubo una subejecución de 2500 millones de pesos que llegaron  del programa PROFESA para mejorar la distribución de agua potable en la provincia. La mayoría de las provincias terminaron hace un año de ejecutar y acá apenas está ejecutado el 30%.

¿Cuándo recibieron ese monto?

-En el primer semestre del 2020. El PROFESA es un programa que el Presidente firmó con las 24 jurisdicciones  y les dio a todas $2500 millones para que hagan las obras que cada provincia elija. Cada provincia presenta  una carpeta, la licitación y Nación paga. Al terminar ese primer fondo se autoriza un segundo de $5000 millones y luego una tercera partida también de $5000 millones más. Misiones y Formosa ya están ejecutando esos $5000 millones y Corrientes lleva sólo 30% de los primeros $2500. Y ahí no hubo discriminación, tuvieron todas las mismas condiciones para tener la misma plata.

Germán Braillard: “El gobernador Valdés se jugó a la suerte y no se gobierna con suerte sino con políticas activas”

Hay un tema que me interesa ahí. Esta bastante instalado en la cultura de Corrientes esa idea de ser una provincia discriminada por los gobiernos nacionales, sobre todo los peronistas. ¿Qué pensás al respecto?

Es una constante que lleva 22 años echarle la culpa al Gobierno nacional por la falta de gestión. Se sintieron muy incómodos en el gobierno de Macri porque no tenían a quién echarle la culpa. Llevan 22 años de gobierno, el Director de Defensa Civil debe tener no menos de 15 años en su cargo y no hay una brigada de manejo de fuego, los cuarteles de bomberos están pelados. Pasaron cuatro años de gobierno de Macri y no lograron una sola inversión en equipamiento. Son excusas. Después de muchos años de poder ellos toman los cargos como un reconocimiento y no como una responsabilidad.

¿Y qué pasa con el peronismo correntino que no logra constituirse en una alternativa de poder real para aspirar a gobernar la provincia? Porque no puede desconocerse  que la sociedad se manifiesta en las urnas y las derrotas del peronismo vienen siendo contundentes.

-Yo no voy a caer en lo que critico de echarle la culpa a los demás, pero hay algunos factores sociológicos, jurídicos y políticos. El jurídico es que ellos llegaron al gobierno después de una intervención de los tres poderes, con lo cual armaron de cero todos los poderes del Estado, empezando por el Judicial. Manejan de manera discrecional muchos ámbitos de la justicia, en especial el electoral. Esto es una realidad objetiva, todo el sistema judicial lo armaron cuando asumieron en 2002. El peronismo ha tenido elecciones competitivas, no la última, creo que el contexto de pandemia jugó en contra como a todos los ejecutivos nacionales, basta citar el ejemplo de Alemania. Y también nos ha costado diagramar un proyecto correntino y popular. Creo que ha habido históricamente un error de transmitir ideas que compartimos pero que comunicamos de una forma muy nacionalizada, muy centralizada. 

Nosotros tenemos que hacer ver a una provincia con mucha raigambre cultural, de tradición muy antigua, cómo esas políticas pueden respetar nuestra cultura, nuestra tradición, nuestra manera de ser y traer beneficios para industrializar y desarrollar la provincia.

Justamente este jueves Horacio Rodríguez Larreta visitó la provincia. ¿Qué opinión te merece su visita?

-Me parece una visita desubicada, de absoluto tinte electoral y sin tener en cuenta lo que está pasando en la provincia. La agenda con la que vino, a visitar un club, ir a Paso de la Patria, hablar de los subsidios para la CABA como si eso fuera lo que necesitamos o nos importara en Corrientes. Nosotros acá lo que necesitamos es que el que venga traiga alguna ayuda concreta para enfrentar los incendios. Sino no nos traen equipamientos, coches bomba, brigadistas o bomberos para colaborar, todo lo demás es desubicado y no empatiza con la situación dolorosísima que estamos viviendo. Nosotros estamos haciendo gestiones nacionales, y en cada uno de los granitos de arena del Ministerio de Ambiente, de la gobernación de Buenos Aires, lo que se intenta es llevar políticas activas. Cada subsidio que llega son compañeros a los que les golpeamos la puerta y les dijimos “en Corrientes no damos más”. Y que Larreta venga a hacer una visita cultural y turística me parece una falta de respeto a los correntinos que la estamos pasando muy mal.

Así como te pregunto por Larreta lo hago por Cabandié. Se armó mucha polémica por su viaje a Barbados, que no haya ido a la provincia y una supuesta demora en la asistencia de Nación.

 -La asistencia de Nación estuvo cuando la provincia lo solicitó como el protocolo lo especifica. Lo que pasa es que en la provincia de Corrientes no existe ningún protocolo conocido por la sociedad porque, como te digo, los recursos para la comunicación pública se gastan en hacer culto personal de Valdés. Vivimos en una provincia llena de montes y no hay un protocolo como tienen otras provincias donde se sabe que hay que hacer frente a situaciones así, como en Mendoza o San Juan con los eventos sísmicos. En Corrientes nunca nos capacitaron, ni en la escuela ni en la televisión, sobre cómo debemos reaccionar o preservar nuestros ríos, nuestros montes, nuestro ecosistema. Si Cabandié debería haber venido o no, no sé si eso hubiese implicado una mejor asistencia. Sí considero que para los brigadistas y los que forman parte del plan nacional del manejo del fuego, para cualquier funcionario público, Intendente o dirigente social, que el Ministro del área competente esté dando aliento, motivando a la tropa y poniéndose presencialmente al frente de la situación siempre ayuda porque son situaciones traumáticas y de mucho estrés. 

Si a mí me hubiese tocado ser el Ministro de Ambiente suspendía mi viaje a Barbados y viajaba a Corrientes, sobre todo para dar ánimo y acompañar al pueblo correntino.  Pero no creo que la efectividad de las operaciones y de la ayuda del Gobierno nacional hubiese cambiado por su presencia. Nación actuó cuando se lo pidió el Gobernador después de volver de Punta del Este. Si no está el Gobernador difícilmente un Ministro pueda sentir que la situación es tan acuciante, Ministro que además estaba abocado a acompañar a su Presidente a una cumbre que tiene que ver con su área.

Germán Braillard: “El gobernador Valdés se jugó a la suerte y no se gobierna con suerte sino con políticas activas”

Hablando de protocolos, desde la provincia critican que Nación haya enviado aviones directamente al municipio de Mercedes, que es gestionado por el FDT, porque el protocolo indica que los recursos deben ir al Gobierno provincial.

-Ningún Intendente fue convocado durante el año pasado, cuando se veía venir esta seca, para contarle cómo iba a ser el protocolo para actuar. Ningún Intendente sabía cómo reaccionar, y mientras que el Gobernador estaba en Punta del Este y Vicegobernador estaba con un cuadro de Covid complicado el Intendente de Mercedes hizo lo que pudo, llamó y recibió los aviones. Cualquier Intendente que hubiera llamado también los hubiera recibido. Basta de victimización. Lo primero que hizo Valdés fue llegar de vacaciones y victimizarse, instalar que somos víctimas, y la verdad que cada vez que fue a Buenos Aires o llamó consiguió los recursos que quería. El Gobernador se jugó a la suerte y no se gobierna con suerte sino con políticas activas y previniendo lo que la climatología anunciaba que podía pasar.

Un debate que me parece importante es qué va a pasar con los terrenos quemados. Desde sectores ambientalistas ya alertan sobre un posible aprovechamiento de la industria maderera para expandirse sobre los bosques nativos que se incendiaron. ¿Cuáles tu mirada?

-No hay que caer en dogmatismos y hay que buscar un equilibrio entre preservar el medio ambiente y los bosques nativos y generar trabajo para los correntinos. Si los porteños deciden generar políticas activas para que nosotros podamos reforestar con bosques nativos y volvernos una reserva para el país, en buena hora. Pero para eso deberíamos tener muchísimos beneficios fiscales porque nadie vive de bosques nativos. Amo la naturaleza y soy un enamorado de mi provincia, pero tampoco hay que caer en falsas promesas de volvernos un lugar de conservación para el país mientras todos los años miles de correntinos se van de la provincia por falta de oportunidades. Seguramente se puede lograr un equilibrio en esto, pero el radicalismo en 22 años no tuvo esa capacidad.