El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó que "no hay expectativas de una devaluación luego de las elecciones porque todos los indicadores están mostrando que tenemos más robustez". Al mismo tiempo, pronosticó un crecimiento del 7% para este año.

En declaraciones a C5N, Guzmán sostuvo que "las reservas del Banco Central han aumentado, los precios de los commodities que exportamos están en alza. El tipo de cambio real está bien, todos los indicadores económicos muestran que tenemos más robustez".

"El tipo de cambio real está bien. Estamos cada vez más fuertes. Resolvimos la deuda con los acreedores privados, alcanzamos un entendimiento con el Club de París. Eso significa que hay menos carga de deuda en dólares para afrontar. Estamos negociando con el FMI, el Banco Central ha venido acumulando reservas, el aumento del precio de los commodities para un país que exporta estos productos nos presenta perspectivas más favorables. Es decir que todos los indicadores económicos están yendo en la dirección que nos indica que tenemos más robustez. Tenemos términos de intercambio más favorables. No hay expectativa de que haya una devaluación luego de las elecciones", consideró el funcionario. 

Y señaló que "el gasto público viene creciendo en términos reales. El Estado, en un contexto de recesión como viene la Argentina desde hace tres años y con la pandemia, debe inyectar dinero en la economía para que ese dinero se multiplique para que esa inyección fiscal genere un crecimiento de la actividad privada. Eso es lo que viene ocurriendo, el gasto público viene creciendo por encima de la inflación, crece en términos reales y hay una proyección hacia adelante de una profundización de ese crecimiento del gasto en términos reales".

Guzmán dijo que "no hay que confundir reducción del déficit fiscal con baja de gasto público, con ajuste. Lo que hizo Juntos por el Cambio fue ajustar el gasto. Lo que hacemos nosotros es apuntar a reducir el déficit, utilizando parte del crecimiento de la recaudación y la otra parte para financiar el crecimiento del gasto. Son dos modelos de país diferentes, con dos modelos de política fiscal bien diferente. Para nosotros reducir el déficit es importante porque nos sirve para financiar el desarrollo".

"Un país que tiene sus cuentas más sólidas, es un país que tiene mejor crédito y moneda más fuerte, por lo tanto un Estado más capaz para implementar las políticas productivas que la Argentina necesita para tener un proceso virtuoso de desarrollo", destacó el ministro.

El jefe del Palacio de Hacienda manifestó que "necesitamos un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional porque tenemos un problema de deuda de 45.000 millones de dólares que tomó el gobierno anterior".

"Ese préstamo no se tomó para financiar la capacidad de crecimiento de la Argentina. Se utilizó para pagar deuda insostenible a acreedores privados que después nuestro gobierno reestructuró. La mitad de ese préstamo se utilizó para financiar la salida de capitales y que nos quedó, la deuda y ahora lo que necesitamos es poder refinanciar esa deuda. Necesitamos tiempo", añadió.