A menos de una semana del paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT)  y en medio del debate en Diputados por la Ley Ómnibus, el peronismo volvió a reunirse para delinear estrategias que le permitan enfrentar las políticas y reformas que lleva adelante el gobierno de Javier Milei. 

Esta vez la reunión congregó a gobernadores, diputados y senadores nacionales, y dirigentes gremiales de la CGT. 

El gobernador Axel Kicillof fue el anfritrión y encabeza el encuentro que tiene lugar en la Casa de la provincia de Buenos Aires en CABA. El mandatario estuvo acompañado por los ministros de Gobierno, Carlos Bianco, de Desarrollo para la Comunidad, Andrés Larroque, y de Comunicación, Jesica Rey.

Esta fue una convocatoria para repasar la situación económica tras de la batería de medidas que tomó el Gobierno Nacional y que han afectado a prácticamente todos los sectores”, señaló Kicillof.

Y agregó: “Se está llevando adelante un plan de ajuste con absoluta insensibilidad y sin compensar de ninguna manera el impacto negativo sobre los trabajadores y los sectores medios”.

Además, subrayó que “hoy lo que tenemos que hacer es acompañar a los que más están sufriendo, por eso vamos apoyar la movilización que llevarán adelante las centrales obreras la semana que viene”

“No entraremos en ninguna provocación: vamos a hacer aquello para lo que tenemos legitimidad, que es defender a nuestro pueblo”, concluyó.

Del encuentro también participaron los gobernadores de Tierra del Fuego, Gustavo Melella; el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela; entre otros. 

Además, estuvo el jefe del bloque de senadores de Unión por la Patria, José Mayans; la diputada nacional Victoria Tolosa Paz; los cotitulares de la CGT, Héctor Daer y Pablo Moyano; los gremialistas Hugo “Carrocho” Godoy y Roberto Baradel; y el líder del Frente Patria Grande, Juan Grabois. 

Antes de ingresar al encuentro, el dirigente social aseguró: “Nos vamos reagrupando como oposición política, es el rol que nos toca en democracia. Puntualmente, para fijar una estrategia contra la suma del poder público de Milei, frenar el DNU y la mega ley en su conjunto, porque son gestos que cambian las reglas de juego en la democracia, que nos pone en una situación autoritaria y que por su forma y contenido les van a hacer daño a los sectores medios, los populares y a los trabajadores de la argentina”.