En un avance más en la causa por la presunta red de espionaje ilegal tramada durante la era de gobierno de Cambiemos, el juez federal Alejo Ramos Padilla procesó a Silvia Majdalani y Gustavo Arribas, ambos ex titulares de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), como involucrados en el entramado de seguimiento y persecución perpetrado por la anterior gestión de Mauricio Macri.

Tanto Arribas como Majdalani son señalados como presuntos coautores de “acciones de inteligencia prohibidas” y “abuso de autoridad” desde la dirección de la AFI, en el marco de la causa que investiga la serie de operaciones de espionaje sobre referentes del kirchnerismo –e incluso propios dirigentes de Cambiemos-, que habrían sido orquestadas desde las altas esferas del entorno de Mauricio Macri.

Según el fallo de Ramos Padilla, la actuación de ambos ex funcionarios se enmarca sus maniobras en territorio bonaerense dentro del llamado “Proyecto AMBA” de la AFI para investigar delitos federales complejos, como el narcotráfico o la trata de personas.

En el documento, el juez federal explica que el “Proyecto AMBA” de la AFI consistió en la “instalación de seis bases de inteligencia en el conurbano bonaerense, en las zonas de Ezeiza, San Martín, Haedo (Morón), Pilar, La Matanza y Quilmes desde mediados del año 2016, a las que se sumaron también las delegaciones históricas con asiento en las ciudades de La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca”.

Se corroboró en la investigación que estas bases de inteligencia se dedicaron a realizar, de manera prácticamente exclusiva, espionaje político en la provincia de Buenos Aires a agrupaciones partidarias, sociales, sindicales y comunitarias que se observaban contrarias a los intereses políticos de la gestión gubernamental de turno”, indicó.

Las evidencias sobre la presunta red de espionaje ilegal salpica no solo a funcionarios y políticos sino también a dirigentes sociales, periodistas y figuras de renombre vinculadas al período de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.