Romina Del Plá es la segunda candidata a diputada nacional del Frente de Izquierda-Unidad por la provincia de Buenos Aires. Con fuerte hincapié en su extracción sindical, como docente y miembro de Tribuna Docente, la ex legisladora opinó sobre la situación social y económica que atraviesa la Argentina, especialmente aquellos sectores más desprotegidos como lo son los jubilados y la clase trabajadora. 

En ese contexto, Del Plá aseguró que hay un "descontento" con el gobierno del Frente de Todos y que si bien parte de ese sentimiento se volcó hacia la derecha con figuras como Javier Milei o José Luis Espert, se trata de un evento pasajero. En cambio, sugirió que "la salida debe ser por izquierda" y afirmó que desde el frente tienen buenas expectativas para estas elecciones. 

En conversación con el programa En Boca de Todos de Diagonales Radio, la precandidata del Partido Obrero sostuvo que la izquierda debe plantearse como el "tercer bloque" frente a las dos fuerzas principales que compiten en estos comicios como son el Frente de Todos y Juntos por el Cambio. 

¿Cómo está la izquierda en este momento de cara a las elecciones?

-Estamos muy entusiasmados por la respuesta que estamos encontrando en la gente. El Frente de Izquierda cumple 10 años en estas elecciones , un frente que integra el 80% de las fuerzas de izquierda en Argentina. Pero por otro lado, preocupados frente a un cuadro social y económico muy grave que vive la mayoría de la población, tanto en el Conurbano como en el interior de la Provincia. El cuadro se repite, el aumento de la desocupación, de la precarización laboral, de los ingresos no alcanzan y por eso cada vez es más la gente que va a los comedores que tiene el Polo Obrero, por ejemplo. Incluso hay cada vez más jubilados y jubiladas que asisten a los comedores y es lógico si hay 5 millones de jubilados cobrando 23.000 pesos que es la mínima con una canasta básica del jubilado que supera los 70.000 pesos. Un cuadro muy negativo y por eso hay una decepción enorme con el gobierno del Frente de Todos. Estamos organizados para armar un tercer bloque que se oponga a las dos fuerzas que gobiernan y que gobernaron y que en definitiva tienen acuerdos estratégicos sobre los temas principales y el resto de las listas que se presentan son colectoras de ellas.

Uno ve que no se están discutiendo en estos dos bloques los grandes problemas de Argentina, ¿por qué cree que es eso?

-No discuten sobre los grandes problemas de Argentina, tiran bombas de humo sobre esos problemas. Uno de los principales tiene que ver con el endeudamiento totalmente fraudulento y sobre eso no discuten porque tienen un acuerdo de fondo: “Hay que pagar”. El macrismo, además de acordar con los buitres una deuda fraudulenta y de recibir un endeudamiento de millones de dólares, contrajo una deuda con el FMI de 45.000 mil millones de pesos. El Frente de Todos cuestionaba ese endeudamiento sin embargo lo primero que hicieron fue legitimar esa deuda y garantizar su pago. En la cuestión del empleo, compiten a ver quién va más a fondo con la flexibilidad y precarización laboral, no discuten para ver cómo generan empleo genuino y combaten el trabajo en negro.

Lo que dice la izquierda es impracticable, no se puede no pagar la deuda. ¿Se puede gobernar la Argentina y no pagar la deuda?

-Sí, por supuesto. Lo que hay que preguntarse es si se puede gobernar la Argentina y garantizar buenas condiciones de vida para la gente, pagando. Frente a esta decepción, se intentan inflar opciones como la de la derecha que se presentan como antisistema y de antisistema no tienen nada y que plantean políticas que sólo pueden ser implementadas con la represión. Es gente que quiere que haya una nueva dictadura, ¿a quien se le ocurre que se puede aplicar un ajuste brutal y una privatización si no es con represión? Cada vez más gente entiende que hay que buscar una solución real que mejore la calidad de vida de la clase trabajadora y que no la condene cada vez más a la marginalidad por eso es necesario defender la presencia de la izquierda en el Congreso.

¿Cómo ha impactado la irrupción de los libertarios y su llegada entre jóvenes?

Tiene que ver con colocar esta idea de salida a la crisis del sistema por derecha y no por izquierda. Los Milei y los Espert de antisistema no tienen nada, quieren ir más a fondo con la aplicación de este sistema por eso sus planteamientos son impracticables si no son con represión. Están en contra de los derechos de la juventud, de las mujeres, de las diversidades, la única libertad que quieren es la de sobreexplotar a la juventud. Yo creo que también es una nube de humo, no nos olvidemos que también en los ‘90 nos decían que venía el gran crecimiento de la derecha con la UCD por ejemplo, y eso después se desinfló. Eso sí, nos han quedado algunas herencias como Boudou y el propio Alberto Fernández.

En las últimas horas se ha viralizado este spot que reversiona a la serie Okupas, ¿cómo ha visto la repercusión?

-Hay que resaltar la creatividad de nuestros compañeros y compañeras del Ojo Obrero que han aprovechado el éxito de la serie Okupas que aborda una situación de miseria, de marginalidad, de problemáticas propias de fines de los 90 y que refleja que a más de 20 años estamos con los mismos problemas o en algunos casos incluso peor. Por eso hay que sacar una conclusión política de fondo sobre que la salida es por izquierda.

¿Están denunciado la proscripción de la lista del Frente de Izquierda Unidad de San Martín?

-Sí, estamos denunciando y reclamando al Juzgado Electoral que habilite la lista 1A municipal porque están dejándola afuera bajo un argumento técnico cuando todo el sistema de carga que han modificado ha tenido muchísimos problemas para su ejecución. La lista está presentada en tiempo y forma, me parece que no hay ningún argumento válido para proscribir la lista especialmente porque no somos la única fuerza que tuvo problemas con el sistema. A otras listas se lo han resuelto, al Frente de Izquierda no.

A Tetaz le preguntaron por la izquierda y dijo que la izquierda atrasa, ¿qué opinión le merecen esas declaraciones?

-Tetaz es un lobbista de ciertos sectores empresarios  de los bancos y especuladores. Obviamente ataca a la izquierda porque quiere seguir con sus slogans de especulación financiera. No le gusta debatir con la izquierda. Él está acostumbrado a patotear con algún slogan y no a debatir ideas. Lo que atrasa es el modelo que él plantea como es la especulación financiera.