A LOS GRITOS LIMPIOS

La primera imagen que tengo del Señor Javier Milei, es de alguien enfurecido, que grita a los cuatro vientos improperios cristalizadores de los otros que el enfrenta, que son su enemigo, que son la personificación de lo que esta mal, frente a él que es la verdad escrita en determinados libros (escritos como los libros de los que él critica, a mediados del SXX). Habla de los fracasos argentinos, pero se cuida muy bien de hablar de los fracasos que su corriente ideológica, llamada genéricamente neoliberalismo, plasmó en el mundo en los últimos 50 años. La caída del muro habilitó el desenfreno del “mercado”.  Pero de alguna forma, Milei, grita contra el orden generado por su corriente de pensamiento, más mercado y nada de Estado, mientras que postula emplear herramientas mas profundas, de las mismas políticas económicas que generan su griterío e indignación. Es como tratar de resolver el consumo problemático de alcohol, recetando todas las mañanas una botella de whisky. 

EL CANTO A LA IMPOTENCIA INDIVIDUAL

El tema es el siguiente, individualmente todos, todas, somos limitados. Todos sufrimos las injusticias que el mundo tiene preparado para la levedad de nuestro ser individual. No vamos aquí a analizar la condición humana y su fragilidad. Milei, y todos aquellos que lo rodean (y no hablo de los vivillos típicos de la política inmediatista y triunfalista) son fruto de la impotencia individual, de la carencia de proyecto colectivo, de la defensa irracional de la condición individual, violada sistemáticamente, por las corporaciones, la concentración de la riqueza, la ilegalidad contracara de la irracionalidad económica generada por el sistema financiero internacional. Nadie puede no querer la defensa del esfuerzo individual, pero ello no es efectivo, a menos que esté el Estado. Sin el Estado, nuestros ingresos, nuestra pequeña propiedad, lo poco que tenemos y que tanto nos costó, es presa del gigante-omnipresente- absoluto mercado

¡¡¡COMUNISTA!!!

Milei ataca a sus contrincantes, desvalorizándolos, como si algún ismo pudiera mostrar grandes logros en lo que va de la humanidad. Supuestamente el comunismo les saca a los individuos todo en términos económicos y políticos. El Estado omnipresente chupa la energía vital de la sociedad. ¿No ocurre lo mismo con el sistema financiero y el mercado? No expropia riquezas mediante distintas formas de extracción producidos por la concentración económica bestial. No es este sistema el que genera “una fábrica de pobres”. No se intenta aquí reivindicar ningún sistema, sino solo marcar que nadie es su sano juicio, puede plantear que hay un sistema organizativo de la sociedad perfecto e indiscutible. Se intenta así, en la exageración de los males del sistema discutido, ocultar las deficiencias del sistema defendido. Lejos está la preocupación de cual es el sistema que logra el buen vivir para la humanidad.

UNA TENDENCIA MUNDIAL

La argumentación del sustento internacional del efecto Milei, es más bien una generalización abstracta y una incapacidad para abordar el problema desde la particularidad regional. Nada tiene que ver, la ultra derecha italiana y/o española con Milei. Nada tienen que ver esas sociedades, claramente Europeas, con nuestra historia y nuestras posibilidades. En la cabeza trasnochada del liberalismo criollo, parte también en sus prejuicios profundamente “occidentales y cristianos” respecto a lo que la Argentina es. Reproduce, de mala manera, el pensamiento de los liberales de mediados del siglo XIX, en especial Sarmiento, que veían la civilización y la barbarie enfrentadas en nuestro país. La diferencia es que donde Sarmiento veía la civilización y la barbarie actuando en la misma sociedad, Milei solo piensa en la eliminación de la barbarie y el triunfo de la civilización. Por eso se siente más cerca de Vox, o la derecha Española, inclusive de la derecha inglesa (Thatcher) más que de sus compatriotas que se reivindican peronistas y/o radicales. Solo en su cabeza trasnochada y en los muchos miembros de JxC, existe la internacional de derecha, como si Vox o la derecha inglesa defendieran el desarrollo económico argentino (en el que muchas de las empresas de esos países extraen ganancias por encima de la media europea) o defiendan la posición de soberanía de Argentina en Malvinas. 

LO QUE PASA EN REALIDAD

El fenómeno Milei tiene múltiples explicaciones: la crisis sanitaria mundial, la cuarentena, la guerra, la crisis económica. Uno de los aspectos que consideramos relevantes en la explicación del fenómeno, es que de alguna manera el Frente de Todos que prometió arreglar los descalabros que el Gobierno del ex presidente Mauricio Macri genero en el país, no pudo. Para muchos, es una nueva experiencia frustrante. Aquellos miles de argentinos que forman parte de un sector social, trabajador precario, que tienen del Estado poco o nada que referenciar, que no es parte de los convenios colectivos y que en un primer lugar no se beneficia con la gestión estatal de ningún recurso, esos son en parte la carne de cañón de enfurecido Milei. Esos que ven como muchos reciben del Estado y ellos no, y evalúan la posibilidad, tan soñada por la derecha argentina, de acabar de una vez para siempre lo que el peronismo instaló en la Argentina: la justicia social. Evalúan votar a un candidato que argumenta esa finalización, por que el Estado no llega, el gremio no llega, la empresa estatal no llega. Quizás en especial los jóvenes, que ven que la cosa se pone difícil ¿Por qué no estallar todo por los aires? ¿Qué organización, fuerza política, está para contener y transformar esa bronca en algo que resuelva los problemas argentinos? Porque donde no prima un proyecto colectivo, surgen la suma de proyectos individuales, que intentan realizarse a los codazos. Todos sabemos la frustración que generará este nuevo proyecto neoliberal, expresado en su versión más intensa en Javier Milei, y la versión civilizada en JxC.


CONCLUYENDO
Nada que proponga Javier Milei es un cambio respecto de las políticas profundas aplicadas en la Argentina desde el 76 en adelante. Solo es profundizar en ese sentido. Mientras tanto, del otro lado todas las fuerzas representadas en el Frente de Todos, miran el espectáculo que significará, sin poder terminar de hacer nada. Uno gobierno que no pudo, y una fuerza política deshilachada, solo llevan al crecimiento de Javier Milei, y la instalación de un programa de gobierno imposible para la Argentina.