El precandidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires por el FIT-Unidad, Alejandro Bodart, aseguró que en estas elecciones no se verá una fuerte polarización entre las dos principales fuerzas, sino que los resultados serán más abiertos.

En conversación con el programa En Boca de Todos de Diagonales Radio, opinó que Juntos por el Cambio "representa un proyecto que fracasó" y que hacia el interior del Frente de Todos "hay muchas voces porque hay muchas crisis". En ese escenario, pronosticó una buena elección para el Frente de Izquierda aunque también habló de los desafíos de su espacio. 

Bodart afirmó que el FIT-Unidad debe dejar atrás "el sectarismo" y ampliarse, incluyendo a independientes y no sólo partidos políticos para "no perder dinamismo". 

¿Cómo viene la campaña?

Estamos llegando al final de una campaña muy particular porque se hace en medio de una pandemia y eso nos obliga a apelar al ingenio para llegar a la gente. Desde el Frente de Izquierda estamos muy contentos porque recibimos mucha empatía por parte de los trabajadores y los sectores populares que son a quienes nos dirigimos. Creemos que nos va a ir bien. Mucha gente se está alejando de los partidos tradicionales y volcando a la izquierda.  

¿Cuál es la agenda que hay que llevar al Congreso?

-Bueno en primer lugar creo que lo tenemos que hacer es que los jóvenes que han perdido todo futuro, vuelvan a tenerlo y para ello es esencial la educación y el trabajo. Nosotros estamos proponiendo una jornada laboral de 6 horas con igual salario porque además de ser una medida de avanzada que se está discutiendo en el mundo, permitiría incorporar al mercado laboral formal a muchísimos jóvenes y también dejaría tiempo libre para poder estudiar y disfrutar la vida. Las patronales han aumentado mucho la productividad con la tecnología, lo que antes hacían tres operarios, hoy lo hace uno. Que las grandes empresas abran los libros y vamos a ver cuánto han ganado y acumulado durante años, llegó el momento de que los ricos pongan. Esa es nuestra agenda, impuestos progresivos y permanente a los ricos, suspender el pago de la deuda e investigarla para saber a dónde fue la plata y atender la catástrofe social. Tenemos 51% de pobres en una provincia productora de alimentos, 15% de indigencia, 7 de cada 10 jóvenes es pobre, así es inviable la provincia y el país.

Desde hace algunos días el Frente de Todos y Juntos por el Cambio se pelean para ver quién ha endeudado más a la Argentina, ¿qué impresión le da esta discusión y qué responsabilidad le otorga a cada una de estas fuerzas?

-Las dos son responsables del endeudamiento y de dilapidar nuestros recursos pagando deuda. Lo de Macri es un escándalo, pero el endeudamiento continuó siempre desde que volvió la Democracia. El gobierno del Frente de Todos en su momento le pagó a los fondos buitres, el club de París. No investigan la deuda porque son todos responsables y deberían ir presos. La deuda es un curro y está llena de corrupción, si la investigan, salta la responsabilidad de todos los gobiernos. Por eso uno tras otro paga sin investigar, tanto el Frente de Todos como Cambiemos son responsables de la deuda.

Este investigar la deuda, ¿implica no pagarla?

-Implica suspenderla mientras se investiga, no podemos pagar una deuda odiosa que está llena de ilícitos. Lo que no se puede hacer es seguir pagando a costa del hambre y la miseria de nuestro pueblo, de la destrucción de la salud, la educación, de la falta de planes de vivienda y obras públicas. Que se haga un comité de todos los espacios políticos, profesionales e intelectuales para investigar la deuda, mientras tanto hay que invertir la plata en sacar a la gente de la catástrofe social. Si no nos va a pasar lo de Chile, lo de Colombia, en algún momento la gente se va a levantar. ¿Vamos a esperar que eso pase o vamos a rediscutir ahora cómo reconstruimos la industria y damos trabajo a la gente?

¿Cree entonces que no estamos lejos de un estallido social?

-Creo que estamos parados sobre un volcán y que si sigue así la casta que nos gobierna, esto estalla. No hay salida, la gente aguanta durante un tiempo pero se cansa. Hay que recorrer la barriada para ver la situación de pobreza e indigencia. En los municipios hay trabajadores de primera línea que cobran 25.000 pesos y que tienen que trabajar en dos o tres lugares. La gente está cansada de los dirigentes sindicales ricos y los trabajadores pobres, y la casta política vive en una burbuja porque todos estos escándalos con las fotos y las cosas que hacen, provocan la ira de la gente y que la puede volcar en parte en un voto bronca, pero creo que estamos muy al borde de un estallido.

¿Qué lugar le da al crecimiento de “los libertarios” en ese voto bronca?, ¿la izquierda ha perdido lugar entre los jóvenes frente a estos espacios?

-La izquierda no ha perdido espacio entre los jóvenes, sigue teniendo mucha llegada entre la juventud. Lo cierto es que también se está fogoneando una salida más liberal, de derecha aunque creo que en la Provincia no tiene tanta fuerza como en Capital Federal. En Capital hay mucha más clase media acomodada que tiene otras inquietudes y ese sector social puede que se sienta atraída por esos discursos. Pero la juventud en general es la juventud de la marea verde, no de los pañuelos celestes. La juventud en general defiende el medio ambiente y no concuerda con esta gente que niega el cambio climático. Los jóvenes en general no quieren más superexplotación, esta gente no quiere que haya derechos laborales. Siempre hubo una porción, un 7, 8% de la población ultra liberal que en un momento supo ser seguidora de Macri, como Macri falló esa gente encontró representación en estos espacios. Pero no creo que lo de Milei sea algo con mucho futuro. Ahora, yo creo que hay problemas en la izquierda también y si no lo mejoramos vamos a perder el dinamismo que tenemos. Hay que abrir el frente, por eso hay dos listas en el Frente de Izquierda. Nos hemos puesto un techo que hay que romper, hay que romper con el sectarismo, el dogmatismo. Hay que terminar con los candidatos eternos, hay que ver cómo incluir a los independientes y no sólo los partidos.

¿Es optimista respecto de esta discusión hacia adentro de la izquierda?

-Yo creo que sí porque no es un debate que vaya a terminar en estas elecciones, lo vamos a continuar. Es un reclamo que excede a nuestra fuerza.

Hoy María Eugenia Vidal brindó un discurso más duro contra el kirchnerismo y enalteciendo la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, ¿cómo ve a la ex gobernadora?

-Yo la veo asustada a Vidal, ha perdido el dinamismo que tenía. Huyó de la Provincia y ahora tiene miedo de no ser la candidata más votada en las PASO y teme que los sectores más de derecha que compiten en las primarias, como Lopez Murphy, y que obviamente no van a ganar, se vayan para el sector de los liberales. Por eso trajeron a Macri de nuevo, para ver si apelan al área más dura. Son un proyecto que ya fracasó, especialmente después del desastre de su gobierno.

¿Cree que la incorporación de Macri no responde a que no les quedó otra, sino que buscan captar a este sector más duro del electorado?

-Yo creo que quieren capturar a lo que se les ha ido por derecha que tal vez se reflejaba más con Patricia Bullrich que con Rodíguez Larreta. Sin embargo, Macri y compañía acercan a algunos pero también espantan a otros. Están complicados, reflejan un proyecto que está en crisis porque terminó en desastre. Ojo, el Frente de Todos también tiene muchos problemas. Hay muchas voces porque hay muchas crisis, la foto también generó crisis. Están todos desesperados por capturar votos.

¿Y que opina sobre la figura de Facundo Manes?

-En la medida en la que se deterioran los partidos y la gente pierde confianza en la casta política, empiezan a aparecer figuras que vienen de afuera de la política como si ese simple hecho fuera suficiente para fortalecer un proyecto. A mi hubiera gustado que Manes siga en la ciencia y no que se meta en esto, porque se mete para ser parte de un proyecto que es muy malo para los trabajadores y los sectores populares.