Javier Milei y la cúpula del gobierno libertario no logran reponerse del golpe que significaron los audios en los que Diego Spagnuolo detalla un mecanismo de cobro de coimas en las compras de medicamentos para personas con discapacidad a través de la ANDIS. El escándalo estalló en el momento menos oportuno para el oficialismo: con una economía estancada y caminando irremediablemente hacia una recesión, tasas de interés imposibles y la dificultad para sostener el dólar planchado, ingresos y consumo popular en niveles catastróficos se conjugan en un combo explosivo de cara a las elecciones bonaerenses del próximo 7 de septiembre.

El Gobierno nacional se juega el todo por el todo a nacionalizar esa elección, con la imagen del presidente Milei como mascarón de proa en la búsqueda del voto a La Libertad Avanza. Y justamente allí es donde más pega el impacto del escándalo de las coimas: asociada como nunca antes a la corrupción, la imagen de Milei se desploma vertiginosamente perforando sus sus pisos más bajos y dejando a los votantes libertarios cada vez con menos incentivos para ir a votar, en un año electoral marcado por el alto ausentismo.

Corrupción: el eje que hunde a Milei y levanta a Kicillof en el tramo final de la campaña

En paralelo a esto, la polarización entre Milei y Kicillof, clivaje en el que se discute la elección bonaerense, tiene en la corrupción tal vez uno de los peores ejes de contraste en este momento para las aspiraciones libertarias. El gobernador bonaerense tiene entre sus principales atributos el ser percibido como un político honesto y alejado de la corrupción. De hecho, y a pesar de haber ocupado importantísimos lugares de poder durante más de una década, Kicillof no quedó asociado ni judicial ni mediáticamente a ninguno de los casos de corrupción que se le adjudican al kirchnerismo.

Este escenario preelectoral quedó registrado en un estudio que condujo Shila Vilker, de la consultora Trespuntozero, en articulación con La Sastrería de Raúl Timerman y Juan Carlos Malagoli. La encuesta marcó el peor momento tanto para la imagen de la gestión del Gobierno nacional como para la imagen personal de Milei desde el inicio de su mandato. La palanca que parece haber impulsado esa caída es el crecimiento de la corrupción como principal problema en la percepción de los argentinos.

MILEI EN CAÍDA LIBRE

El estudio relevó 1200 casos a nivel nacional entre el 22 y el 26 de agosto, ya con el escándalo de las coimas en el centro de la agenda pública. La evaluación de la gestión nacional perforó por primera vez el 40% y tocó su piso de imagen positiva con un 39,9%. A su vez, la imagen negativa de la gestión superó en agosto por primera vez el techo del 57%. Pero el dato central está en lo vertiginoso de la caída: la imagen del Gobierno nacional perdió 8,1% de aceptación entre julio y agosto. A su vez, el 21,9% de los votantes de Milei en 2023 y el 23,7% de los votantes de Bullrich se inclinaron por una imagen entre mala y muy mala del Gobierno.

Corrupción: el eje que hunde a Milei y levanta a Kicillof en el tramo final de la campaña

Ese debilitamiento del núcleo duro libertario es lo que más preocupa hoy por hoy al oficialismo, y el dato se repite en la imagen del presidente. A mediados de junio, la serie de la imagen presidencial relevada por Trespuntozero marcaba una positiva del 52,2% y una negativa del 46,3%. En poco más de un mes y medio la imagen positiva de Milei se ubicó en 39,8%, su nivel más bajo de toda la serie. En espejo, su imagen negativa tocó su punto más alto llegando al 58,5%.

Dicho de otra manera, Milei perdió unos 12 puntos de imagen en apenas seis semanas. Y lo más preocupante para el oficialismo es que el 21,4% de los votantes de Milei en 2023 y el 33,3% de los de Bullrich engrosaron con su opinión esa caída de la imagen del presidente. Mientras el oficialismo espera consolidar en las elecciones de este año su emergencia como espacio político en el mapa nacional, lo que reflejan los números es que estaría perdiendo adhesiones en su propia base electoral.

Corrupción: el eje que hunde a Milei y levanta a Kicillof en el tramo final de la campaña

CORRUPCIÓN MATA RELATO

Aquí el punto central, junto con la situación económica que no mejora, pareciera ser la corrupción. El estudio de Shila Vilker registró a la corrupción al tope de los problemas de los argentinos, y con una contundente distancia frente a otras problemáticas. El 44,5% de los encuestados señaló que la corrupción es el principal problema del país, en segundo lugar quedó la pobreza con un 16,1% y en tercero la inseguridad, con 13,2%. El tema central con el que LLA pretendía hacer campaña en la PBA, muy lejos de la problemática que hoy más golpea a la cúpula libertaria.

Incluso diseccionado por votantes de cada espacio en 2023 el dato sigue siendo muy negativo para el oficialismo. La corrupción es el principal problema tanto para quienes votaron a Massa como para quienes se inclinaron por Milei o Bullrich. El 38,2% de los votantes violetas y el 39,3% de los amarillos la ponderaron por encima de la inseguridad (26,3% y 17,6% respectivamente).

Corrupción: el eje que hunde a Milei y levanta a Kicillof en el tramo final de la campaña

Otro dato que resulta llamativo es que la corrupción es percibida como un problema con mayor intensidad durante el gobierno de Milei que durante todo el mandato del Frente de Todos. Entre agosto y septiembre del 2021, en línea con el escándalo de la foto de Olivos, la corrupción tocó su pico como problema percibido por los argentinos en la serie que registra Trespuntozero, llegando a un 41,5%. El 44,5% que marcó en la última medición es la segunda marca bajo el gobierno de Milei, ya que entre febrero y marzo de este año trepó al 44,6% luego de la cripto estafa libra. Si el Gobierno nacional puede celebrar que la inflación se haya desplomado como problema principal en la percepción de la sociedad, la contracara es el resurgimiento de la corrupción como preocupación central de los argentinos.

MILEI VS. KICILLOF

El problema para Milei es que esta situación se da a 10 días de las elecciones bonaerenses, en las que el antagonista del presidente es justamente el dirigente del peronismo menos asociable a la corrupción de los últimos años. Axel Kicillof quedó en el primer puesto en términos de imagen positiva y su diferencial con la negativa en el estudio de Shila Vilker. El gobernador bonaerense marcó una imagen positiva del 43,8%.

En el contraste con Milei, Kicillof tuvo mejor imagen “muy buena”, 30,8% contra 28,7%; mejor imagen “buena”, 13% contra 11,1%; y tuvo menor imagen “muy mala”, 41,9% contra 45,9%, y menor imagen “mala”, 9,2% contra 12,6%. Esto marcó un diferencial de -7,3% para Kicillof contra el -18,7% de Milei.

Corrupción: el eje que hunde a Milei y levanta a Kicillof en el tramo final de la campaña

Raúl Timerman, consultor y fundador de La Sastrería, explicó a Diagonales esta situación que expuso el trabajo realizado en articulación con Shila Vilker:

“Hoy, después de la caída abrupta que sufren tanto la aprobación de la gestión como la imagen de Javier Milei, por primera vez desde el inicio de su mandato el presidente queda en el tercer puesto, debajo de Axel Kicillof y de CFK. Esto no sucedía porque Milei nunca había estado dentro del encuadre de la corrupción. La primer palabra que les viene a la mente en los estudios de top of mind a quienes tienen una imagen negativa del presidente es “corrupción”. A la inversa, a quienes tienen una imagen positiva de Milei, la primer palabra que les viene a la mente es “esperanza”. Pero la esperanza tiene que ver con el futuro, no con el presente. A su vez, en el caso de Axel Kicillof, que también evaluamos hace tiempo en top of mind, es el único político argentino del cual quienes tienen una imagen positiva suya la primer palabra que les viene a la cabeza es “honesto”. Es interesante esta dicotomía que se produce entre la honestidad de Axel Kicillof y la corrupción de Javier Milei en la mente de los electores”.

Corrupción: el eje que hunde a Milei y levanta a Kicillof en el tramo final de la campaña

EL IMPACTO DEL CASO SPAGNUOLO

El escándalo de los audios de Spagnuolo pegó debajo de la línea de flotación de un Gobierno cuyo principal relato era venir a cambiar un esquema de poder configurado por los privilegios y los negocios de una casta política. El 78,8% de los encuestados por Trespuntozero expresó estar al tanto del escándalo, y palabras como “corrupción”, “chorros” y “coimas” aparecen en el centro de la nube de palabras del top of mind elaborado por la consultora.

El 62,5% de la muestra opinó que los audios reflejan hechos graves de corrupción del Gobierno. Ese porcentaje se compuso con un 25,7% de votantes de Milei en 2023, y 34,2% de votantes de Bullrich. A su vez, el 57,9% señaló que Javier Milei tiene responsabilidad en el caso, y el 59,3% opinó lo mismo en relación a Karina Milei.

Corrupción: el eje que hunde a Milei y levanta a Kicillof en el tramo final de la campaña

En la pregunta sobre cuánto puede debilitar esta situación el núcleo duro libertario, el estudio de Trespuntozero trazó una comparación interesante con el caso de la foto de Olivos y su impacto en la base del FdT. En ese momento, un 6,4% de los votantes del peronismo expresaban que no volverían a votar al FdT a raíz de la fiesta de Olivos. Luego del estallido del escándalo de las coimas, un 15,3% de los encuestados manifestó que antes votaba a LLA pero que ya no piensa volver a votar al espacio.

Se configura así una posible tormenta perfecta para Milei de cara a las elecciones bonaerenses. La economía está lejos de repuntar y cuando la plata no alcanza la corrupción pesa más como problema en la percepción de la sociedad. Más aún si se destapan escándalos con la cúpula del poder directamente implicada y señalada con nombre y apellido, en este caso la propia hermana del presidente. Y sobre todo si el antagonista en la elección es un dirigente cuyo principal atributo es la honestidad y la transparencia. El 7 de septiembre las urnas dictarán su veredicto.