En una entrevista exclusiva con Diagonales, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray habló de todo: la eliminación del Fondo Sojero y el impacto en los municipios; el Fondo Educativo y la emergencia educativa que se tratará en septiembre en la Legislatura; la continuidad de las policías locales y la política de Seguridad bonaerense; los despidos en las plantas de Adidas y Cresta Roja; y la represión a los trabajadores del Astillero Río Santiago que se vivió ayer en pleno centro de La Plata.

Ayer se reunieron los intendentes peronistas con la Defensoría del Pueblo para avanzar judicialmente sobre la eliminación del Fondo Federal Solidario. ¿Cómo avanzará el tema en la Justicia?

-Vamos a presentar un amparo. Ayer nos reunimos más de 30 intendentes, invitamos al Defensor del Pueblo que nos está asesorando con sus equipos de profesionales para trabajar este tema. Estamos muy preocupados en los municipios por obras e insumos que ya teníamos comprados y en muchos casos obras que tenemos en ejecución.

En el caso de Esteban Echeverría ¿en qué les limita?

-Con el Fondo de la soja lo que hacíamos es el mantenimiento de luminarias de todo el distrito. También estábamos haciendo un centro comunitario que está casi en un 40% de ejecución y teníamos en proceso de compra un nuevo equipo de rayos para el hospital. Recibíamos 44 millones de pesos, para nosotros es mucha plata. Me preocupa mucho de cara al año que viene y también con esto que está en marcha, cómo hago para terminarlo. Vemos que desde los municipios tenemos cada vez más responsabilidades económicas, y tenemos cada vez menos recursos.

Si bien fue un decreto nacional, el impacto es sobre los 135 municipios. ¿Con la Provincia han hablado alguna alternativa para subsanar esta quita de fondos?

-La verdad es que la provincia de Buenos Aires no nos ha convocado, ni consultado. Nosotros estamos estudiando alternativas, pero la verdad es que lo que necesitamos es que este fondo se reponga. No podemos seguir perdiendo fondos. En estos dos años y medio dejamos de recibir el Fondo de Infraestructura, el Fondo de Seguridad y ahora el Fondo Solidario. Están desfinanciando cada vez más a los municipios. Y esto significa que nuestros vecinos tengan menos recursos y menos infraestructura.

Respecto al Fondo Educativo, la Provincia planteó el año pasado que el 85% debía ir a infraestructura y ahora piden que el 100% se destine a obras ¿Esto es factible?

-Todas las escuelas de Buenos Aires dependen del gobierno provincial y ellos deberían hacerse cargo de todos los gastos. Ahora la Provincia instaló la discusión de qué porcentaje de ese Fondo se dedica a obras y cuánto a otros insumos. Recién vengo de la Secundaria nº 35 que le robaron el televisor, las computadoras y demás, eso no es obra pero son insumos para que la escuela funcione. Eso lo estamos reponiendo desde el municipio, cuando en realidad correspondería a la Provincia. Me sacan fondos, pero cada vez asumo más responsabilidades y más gastos. Destinar todo el Fondo para obras es prácticamente imposible porque diariamente suceden cosas. Hay otra escuela que necesita una heladera y una cocina, y bueno hay que comprarla. ¿Es educativo? Y bueno la realidad es que los chicos comen y toman la merienda en la escuela. Es necesario. En concreto nosotros destinamos más del 85% del Fondo a obras porque en estos últimos dos años la Provincia no ha destinado nada para obras en escuelas, y los arreglos hay que hacerlos todos los años.

El Frente Renovador, con aval de Unidad Ciudadana y el PJ están impulsando la Emergencia en Infraestructura Educativa en la Legislatura ¿Cree que esto puede ser una solución en caso de que salga?

-Sí, yo creo que las emergencias son importantes en este momento. La Provincia tiene una emergencia de infraestructura en este momento. Ahora, creo que es importante que el gobierno nacional mande los fondos y la Provincia los ejecute para que estas emergencias puedan tener validez. Si no, se torna en algo declarativo. 

Respecto a las políticas de seguridad, la Provincia viene alentando la disolución de las Policías Locales ¿es una posibilidad en Esteban Echeverría? ¿Hubo alguna comunicación oficial al respecto?

-No, hasta ahora tuvimos dos anuncios escuetos, uno del ministro Cristian Ritondo en relación a un operativo de saturación y otro una breve conferencia de prensa de la Gobernadora en Lanús. Nosotros tuvimos la misma información que tuvo la opinión pública, ese fue todo el contacto.  Nuestro proyecto fue pasar las Policías Locales a las órbitas de los municipios. La gente asocia a la Policía Local con el municipio, pero en realidad es una policía provincial. Como está en una zona gris, nosotros pedimos hacernos cargos de la policía local y toda la gestión de equipamiento y capacitación. Pero hay una política errática con esto, no está claro cuál es política de seguridad respecto a las policías locales. Ahora cambiaron el color del uniforme, pero esto no basta, hay que hacer una reforma más estructural, darle capacitación permanente, determinar las cadenas de responsabilidades y el rol de los municipios. Nosotros compramos 5 patrulleros y 10 motos y se los donamos a la Provincia porque no nos mandan patrulleros. El primer año de gestión tuvimos un Fondo de Seguridad y ahora ya no existe, por lo cual es un esfuerzo muy grande sobre todo en municipios humildes, de escaso poder de recaudación, como Esteban Echeverría.

La situación económica en el distrito es complicada. Primero fueron despidos en Cresta Roja, ahora también las 600 familias que trabajaban en Adidas. ¿En qué situación están esos trabajadores? ¿Se los incluyó en algún plan de empleo?

-Esta es la preocupación nuestra. No hay ningún programa social, nacional o provincial que pueda ayudar a estas familias. La única salida es la ayuda que hemos podido ayudar desde el municipio. Nosotros censamos a las familias, hicimos un seguimiento para ver cómo avanzaba esta situación, porque los despidos fueron por etapas, y hoy menos del 10% de los 600 trabajadores han conseguido empleo formal. Una jefa de línea muy responsable y trabajadora con la indemnización se puso un quiosco en la casa y ahora está cerrando el quiosco. Me preocupa no tener respuesta de ningún ministerio. Tenemos un dolor inmenso porque fue una empresa que trajimos nosotros, una calidad excelente, habían comprado tierras para expandir la empresa, pero esto es un ejemplo de cómo en dos meses se puede destruir la industria nacional. Abrieron la importación de zapatillas de China y no podemos competir con eso. Quedaron 600 personas en la calle.

En Cresta Roja ¿cómo sigue la situación?

-Es complicado. Hay gente despedida, gente que sigue, otros que les dieron acciones de la empresa que hoy no tienen valor. Hay una ausencia total del Estado nacional y provincial. Ayer desde el municipio por ejemplo nos ocupamos de tres familias que tienen chicos discapacitados y no tienen obra social. Estamos todos los días con este tema, pero solos desde el municipio no se puede. Los ministerios de Trabajo y Producción tienen que hacerse cargo de esta situación. Para el municipio es un monto grande que hoy se destina a ayuda social y antes se gastaba en otra cosa. No vemos que en lo inmediato se pueda reactivar.

Con la agudización de la crisis económica y los conflictos sociales crecientes, ayer se vivió una gran represión de la Policía Bonaerense en La Plata contra trabajadores de Astilleros. ¿Cómo analizás lo que pasó?

-La violencia es lamentable en cualquier instancia que suceda. Pero lo que está sucediendo es la falta de diálogo y de escuchar a la gente. Y eso lleva niveles de desesperación y de hacer cosas que por ahí una persona nunca haría ante la pérdida de su fuente de trabajo o de que su familia se quede sin ninguna protección. Lo vivo con Cresta Roja también, en muchas oportunidades los trabajadores han cortado la autopista Riccheri y el Estado nacional en vez de venir y charlar, ver alguna solución para la empresa, lo único que hacen es mandar a la Gendarmería. Ha habido heridos de bala de goma en el distrito vecino de Ezeiza. La gente está desesperada porque se queda sin trabajo, no les pagan, se quedan en la calle y encima les pegan y les tiran balas. Entonces es muy lamentable, llamo a la reflexión al gobierno nacional y provincial, tienen que escuchar a la gente. Sentarse, dialogar y escuchar. La gente tiene la incertidumbre de quedarse sin trabajo y saben que hoy en nuestro país es muy difícil que consiga trabajo, con lo cual el nivel de desesperación es muy grande. El gobierno lo tiene que entender.