Con el año electoral a la vuelta de la esquina, todos los reclamos se intensifican y los tiempos se acortan. Ese es el caso de una de las principales discusiones hoy por hoy en la provincia de Buenos Aires, que tiene de un lado al Gobierno de Axel Kicillof y del otro a los jefes comunales de Juntos, pero también y por lo bajo a los representantes de los distritos del FDT. El núcleo de la discusión se cuenta en miles de millones de pesos, y tiene que ver con los fondos que se destinarán a infraestructura y seguridad en un año donde todos los Ejecutivos necesitarán mostrar resultados.

El miércoles pasado se dio una segunda reunión (la primera fue hace dos semanas) entre representantes de la oposición y funcionarios provinciales para avanzar en el tema. El encuentro dejó sensaciones positivas entre los asistentes, aunque también marcó las importantes distancias que aún existen entre las pretensiones de los intendentes y la propuesta del Gobierno provincial. La discusión la viene conduciendo en términos políticos el Jefe de Gabinete Martín Insaurralde, y por el oficialismo estuvieron presentes la Vicegobernadora, Verónica Magario; el ministro de Economía, Pablo López; el presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermín; la presidenta del bloque oficialista en el Senado, Teresa García; y los Diputados César Valicenti, Rubén Eslaiman y Juan Pablo De Jesús.

La oposición es quien lleva la voz cantante por reclamos que, en el fondo, comparten también en los distritos peronistas. El miércoles llevaron sus planteos al Gobierno los intendentes Julio Garro (La Plata), Miguel Fernández (Trenque Lauquen), y los legisladores provinciales Maximiliano Abad, Andrés de Leo, Adrián Urrelli y Agustín Maspoli.

Kicillof, intendentes y las roscas por el presupuesto y seguridad

RECLAMOS DE JUNTOS

En concreto, Juntos reclama que se incorpore al presupuesto 2023 una suma de $82.000 millones, en concepto del Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) y el fondo de seguridad. El desglose arroja $50.000 millones como pedido de incremento del FIM y $32.000 millones del fondo de seguridad. A esos números llegan aplicando el 16,14% que la Ley de coparticipación establece al número total de inversión real directa para calcular el FIM, y al fondo de fortalecimiento fiscal para calcular el fondo de seguridad. “Lo importante de la reunión del miércoles fue que esta vez estuvo Pablo López en representación del Gobierno, y pudimos explicarle los fundamentos técnicos y económicos de nuestro planteo” le expresó a Diagonales Miguel Fernández, Intendente radical de Trenque Lauquen que participó de las dos reuniones que se dieron hasta ahora.

López no había estado en el primero de los encuentros y su presencia fue un paso adelante en el acercamiento de posiciones con la oposición. Consultado sobre la recepción de sus planteos por parte del ministro, Fernández explicó que “no hubo un rechazo, Pablo fue respetuoso, tomó nota, se discutieron cuestiones impositivas y hubo posibilidades de modificación a partir de nuestras propuestas”. El jefe comunal de la UCR completó su idea afirmando que “hubo entendimiento, no necesariamente aceptación” y resaltó que el monto del aumento propuesto por el oficialismo fue “muy inferior” a lo que esperan los representantes opositores.

Kicillof, intendentes y las roscas por el presupuesto y seguridad

Si bien Fernández no divulgó cuál fue la propuesta exacta de López porque “hubo un acuerdo de no ventilar números para no enredar las cosas”, los trascendidos de la reunión hablan de que el ministro habría ofrecido $25.000 millones para el FIM y $9.000 millones para seguridad, es decir, menos de la mitad de lo pretendido por Juntos. Fuentes del oficialismo que participaron del encuentro confirmaron a Diagonales que este lunes López y el Jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, se reunirán con Kicillof para ajustar la propuesta de cara a una nueva reunión, que por ahora no tiene fecha pero podría ser la próxima semana.

Sin embargo, los reclamos de Juntos no pasan solo por lo cuantitativo de los fondos. El paquete incluye flexibilizaciones de los procesos burocráticos y administrativos para la licitación, aprobación y ejecución de las obras, que en este 2022 llevaron a importantes retrasos que terminaron licuando los fondos asignados producto de la alta inflación. “No es un tironeo, no es una negociación por plata, lo que estamos pidiendo son fondos para seguridad e infraestructura, para hacer las obras que necesitan los vecinos. Los únicos que podemos garantizar velocidad y ejecutividad somos los intendentes y el Gobierno tiene que confiar en nosotros. No somos enemigos sino socios del Gobierno provincial, gestionamos distintos niveles y todo lo que proponga el Gobierno termina pasando en el territorio, donde quienes tenemos mejores oportunidades para ejecutar más rápido somos los intendentes” explicó el jefe comunal de Trenque Lauquen a este medio.

Kicillof, intendentes y las roscas por el presupuesto y seguridad

Parte de la propuesta que llevó Juntos al encuentro tuvo que ver con un “alto porcentaje de desembolso para febrero”, afirmó Fernández. Con esto, los intendentes quieren asegurarse de comenzar las obras a inicio del año y que las dilaciones administrativas no les jueguen en contra por la inflación. Todo esto será parte de lo que la gestión de Kicillof deberá revisar antes de volver a encontrarse con los dueños de los votos en la Legislatura que necesita para aprobar el presupuesto. Más allá de las importantes distancias en las posiciones iniciales de ambas partes, Miguel Fernández consideró que “todos tenemos intención de que la cosa fluya. El Gobierno tiene que tener presupuesto y los intendentes tenemos que tener fondos. Estamos en una etapa de discusión, búsqueda de consensos, y hay que ser cautelosos con las palabras para no enrarecer el clima y llegar a un acuerdo”.

RECLAMOS DE TODOS

En una línea similar a la del jefe comunal de la UCR, fuentes tanto del Ejecutivo provincial como legislativas oficialistas que vienen participando del debate expresaron a Diagonales que se vienen realizando avances y que “es normal que estas negociaciones lleven tiempo y muchas reuniones, por ahora no hay nada definitivo pero se está trabajando bien”. Así, en el oficialismo confían en que se podrá arribar a un acuerdo aunque no se aventuran a poner una fecha o un plazo.

Pero los reclamos de la oposición no son los únicos que por estos días ponen de punta los nervios del Gobernador. En la tropa intendentista del FDT hay altos grados de acuerdo con los pedidos por más fondos que encabezan desde Juntos, y aunque los jefes comunales peronistas no tomarán esa bandera con la misma potencia, dejarán correr el reclamo opositor del cual se benefician directamente. “Se está discutiendo el presupuesto de la provincia, los intendentes peronistas lo van a apoyar pero no van a plantear peros en los pedidos que plantea la oposición. En lo que tiene que ver con recursos no hay bandera política y viene bien cualquier reclamo de todos los intendentes” explican con honestidad brutal desde la mesa chica de un importante distrito de la Tercera Sección electoral.

Kicillof, intendentes y las roscas por el presupuesto y seguridad

Los jefes comunales peronistas no están, sin embargo, tan preocupados como sus adversarios de Juntos por las obras públicas. Para los intendentes del FDT lo que sí representa una verdadera preocupación, que se puso en el centro de la agenda tras el escándalo Berni en la última semana, es la problemática de la inseguridad. Disconformes con la falta de resultados del ministro que Kicillof insiste en sostener, quienes atienden la primera ventanilla del Estado en los territorios reclaman cada vez con mayor énfasis por más recursos para enfrentar ese problema que, en palabras de CFK, ningún signo político logró revertir.

Los intendentes agradecieron a la Vicepresidenta tras el acto en La Plata por haber puesto en el centro de la agenda la discusión de la seguridad. Semanas antes, habían llevado su reclamo a oídos del Presidente en la reunión que mantuvieron en la Rosada. Además de la falta de recursos, que es sin dudas el principal de los problemas, cerca de un intendente del peronismo explican que “Berni muchas veces no resuelve ni deja actuar”, a la par que reflotan el eterno reclamo por la descentralización de la Policía Bonaerense con la creación de las policías municipales. Sin embargo, ni CFK ni Kicillof dieron muestras concretas de estar pensando en un volantazo en materia de seguridad como sería reemplazar a Berni, sobre todo teniendo en cuenta la proximidad del verano, el operativo de seguridad en la costa bonaerense y el inicio de un año electoral en el que los riesgos se multiplican.

Es en este contexto que los jefes comunales del peronismo aprovechan los reclamos de Juntos y, más allá de garantizar su apoyo al presupuesto de Kicillof, intentan conseguir una mayor tajada para sus gestiones locales. El Gobernador, por su parte, tiene una a favor para contrapesar la necesidad de los votos opositores para aprobar el presupuesto y las presiones de los propios por más recursos y para remover a Berni: dentro de la inestabilidad general del oficialismo a nivel nacional, en la provincia nadie se anima ya a discutir su candidatura, y hasta en la vereda amarilla reconocen que  hoy por hoy es quien más mide en las encuestas.

Con ese capital político más el espaldarazo del respaldo de una CFK que parece lanzada a ordenar políticamente al FDT, Kicillof tendrá que decidir cuánto tensa y cuánto cede en la relación con los jefes comunales de ambas orillas. Una relación en la que siempre todos lo miraron de reojo pero que logró conducir sin quiebres definitivos, algo nada despreciable para un experimento político tan marcado por la inestabilidad y las internas como el FDT.