Tras el resonante caso del efectivo de la Policía Bonaerense, Luis Chocobar, que persiguió y mató por la espalda a un delincuente que había apuñalado a un turista en La Boca, el titular del Sindicato de la Policía de Buenos Aires (Sipoba), Nicolás Masi, reclamó mayor formación para las fuerzas de seguridad de la Provincia.

“El caso Chocobar muestra la ineptitud del Estado para preparar policías. Hoy la preparación es mínima”, afirmó a Diagonales el ex oficial de policía y planteó: “No es que Chocobar se extralimitó. Salió a correr un delincuente, le tiró y lo mató por falta de preparación”.

Masi sostuvo además que “de acuerdo a las circunstancias, la mayoría de los casos de gatillo fácil son producto de la falta de experiencia y falta de preparación de la policía”.

En esta línea, el titular de Sipoba –sindicato que no cuenta con personería jurídica por el fallo adverso de la Corte Suprema que el año pasado resolvió que las fuerzas de seguridad "no tienen derecho colectivo a sindicalizarse"- pidió al gobierno de María Eugenia Vidal una mayor formación para los efectivos: “Un policía mínimamente tiene que tener un año de formación y otro año de seguimiento de formación profesional en la dependencia. Además periódicamente hay que tener academias, pero no una hora por semana”.

“En La Rioja se murió un cadete en escuelas donde preparaban militares, no policías. Esa es la diferencia entre lo que hace el Gobierno y lo que queremos nosotros. Queremos que preparen policías, no militares porque nuestra sociedad no es nuestra enemiga”, disparó. Desde que asumió Vidal el período de formación de los policías en Buenos Aires aumentó de 6 a 9 meses, aunque según Masi "la formación no mejoró".

Por otro lado,  el ex policía denunció a este medio un atraso de tres meses en los pagos de las horas de Policía Adicional (“Polad”), que son contrataciones que hacen los privados (comercios o empresas) o que el Estado hace a sí mismo para solicitar el servicio de seguridad. El servicio lo brindan policías durante sus días de franco, y en muchos casos representa para el bolsillo de los efectivos una suma similar al sueldo básico ($18 mil).

“En este caso son los adicionales de los hospitales públicos. El Estado deja de hacer la contratación porque no hay presupuesto”, contó Masi y precisó que desde el Ministerio de Seguridad –aunque no de forma oficial- plantearon que el problema se debe a que “han cambiado el sistema de liquidación de horas y eso nos atrasó el pago”.

“El policía en líneas generales come con esos adicionales. Con los sueldos en la mayoría de los casos se pagan las deudas que tienen, y comen con el adicional”, explicó.