Cerca de cumplirse un mes del terremoto de las PASO y a menos de 50 días de las generales del 22 de octubre, en Unión por la Patria aún se acomodan tras el sacudón. Con el nuevo tramo de la campaña oficialmente iniciado, el oficialismo sigue teniendo dificultades para aceitar la máquina y poner todos los esfuerzos en una misma senda hacia un mano a mano con Milei al cual pueda llegar fortalecido. El ancla del FMI y su devaluación impuesta, la urgencia por mejorar la situación económica de la población y las tensiones que esto genera, se suceden  a la par de un peronismo atomizado donde, golpeados por los resultados de las PASO y con cierto instinto conservador ante la ola ganadora de La Libertad Avanza, no pocos actores parecieran no del todo comprometidos con la causa común de UP.

Nada que no se haya visto ni se vaya a dejar de ver en política. La auto preservación colma las calculadoras en las provincias y municipios del conurbano, donde gobernadores e intendentes miden cada paso con el foco puesto, ante todo, en conservar su pago chico y no dejarse arrastrar por un eventual tsunami libertario que hoy por hoy nadie puede descartar, al menos como posibilidad. Pero no todos juegan en ese campo de la especulación, y hay  uno, particularmente relevante por su lugar de poder y su ascendencia política, que resalta en su muestra de compromiso para con el destino común de Unión por la Patria más allá de sus propios intereses.

No te deja solo

LA BOLETA COMPLETA NO SE MANCHA

Axel Kicillof fue, dentro del golpazo generalizado que se pegó el peronismo en las PASO, el gran ganador del 13 de agosto dentro de UP. Su apuesta por la reelección en la provincia, hasta último momento tensionada por quienes hoy ponen la cara mucho menos que él por el conjunto, se mostró efectiva en los hechos y le prefiguró, en última instancia, al menos un escenario de resistencia política desde el principal territorio del país a un kirchnerismo que hubiera quedado devastado si la derrota nacional hubiera sido también bonaerense. Más aún, su fortaleza en la provincia le permitió a la candidatura nacional de Massa ganar el principal distrito electoral del país y cosechar un número de votos que permiten la ilusión del balotaje.

Pero el Gobernador no se quedó con eso y, tal como lo hiciera antes de las PASO, viene bancando con presencia y con acciones concretas la campaña nacional. Mientras muchos actores del oficialismo reclaman un mayor protagonismo de la primera plana del kirchnerismo en la campaña, incluida la propia CFK, Kicillof refuerza todos los días su centralidad y asume la responsabilidad de la batalla que se juega el peronismo.

Está claro, su rol de Gobernador le exige una actividad diferente a la de otros referentes del peronismo. Pero bien podría el ganador de agosto concentrarse sólo en consolidar su victoria para octubre y desentenderse de la epopeya que necesita UP para ganar el país. “Nosotros tenemos muy claro que no hay proyecto provincial sin proyecto nacional” responden a Diagonales al respecto desde el riñón de la gestión bonaerense.

No te deja solo

El Gobernador y su entorno mastican por lo bajo el hecho de “entender que hay posibilidades de tener que gobernar con otra fuerza en Nación”, pero no es esa la clave que ordena hoy su estrategia ni su práctica política. Más bien lo contrario, insisten en sostener un destino común para Kicillof y Massa: “las transformaciones que pensamos y necesita la provincia son necesariamente con participación nacional”.

En esa línea, Kicillof fue quizás uno de los primeros referentes de la primera línea de UP que salió con fuerza antes de las PASO a militar la boleta completa del oficialismo. Antes de tener el resultado provincial sobre la mesa, el Gobernador insistía en cada acto de campaña, en cada recorrida, en cada aparición mediática sobre la necesidad del voto completo a Unión por la Patria. Los números del 13 de agosto mostraron que ese énfasis no fue el mismo en las provincias y municipios bonaerenses gobernados por el peronismo. De cara a octubre, esa actitud de Kicillof se profundizará: “Estamos contemplando compartir actividades con Sergio y además, en la línea discursiva, Axel siempre repasa la necesidad de votar boleta completa y de que Massa sea el próximo presidente” avisan desde su entorno.

MEJOR QUE DECIR ES HACER

Pero el apoyo no es solamente discursivo. El ministro candidato tuvo que afrontar una semana difícil luego de su batería de anuncios económicos de hace dos domingos, particularmente a raíz de la resistencia que se generó por la suma fija de $60.000 que determinó para trabajadores públicos y privados. Rápidamente propios y extraños salieron a poner el grito en el cielo por la medida, que implica erogaciones que no estaban contempladas en los presupuestos.

De parte de las empresas, la respuesta era esperable. El poder económico, al cual la gestión del FdT y particularmente Massa como ministro de Economía otorgó múltiples beneficios, puso todas las trabas posibles a la gestión del peronismo y esta vez no había por qué esperar otra actitud que esa. Tampoco cabía hacerlo pensando en distritos gobernados por la oposición, que en su gran mayoría resistieron el anuncio o pidieron fondos para solventarlo.

No te deja solo

Lo que sí llamó la atención fue la falta de un apoyo contundente por parte del propio peronismo, que en general a nivel nacional (salvo excepciones) y también en los municipios bonaerenses ensayó todo tipo de piruetas para no quedar pegados al anuncio. Los titulares de la semana pasada, en vez de enfocar en lo positivo de la medida, resaltaban la cantidad de provincias que se negaban a adoptarla, la falta de comunicación de parte de Massa con los mandatarios y las dudas que sobrevolaban en las intendencias bonaerenses sobre qué hacer al respecto.

 En ese contexto, todas las luces apuntaban a la provincia de Buenos Aires como caso testigo del respaldo que podría tener o no Massa. Un alineamiento bonaerense sería leído como algo básico, mientras que cualquier conflicto en el territorio núcleo del peronismo funcionaría como combustible para los detractores de UP que insisten en marcar divisiones internas en el oficialismo. Ya la semana pasada, mientras todos se preguntaban qué haría Kicillof, desde la gobernación expresaban a este medio que “todas las opciones están sobre la mesa. Acordaremos con los gremios la mejor opción para que los trabajadores cobren el aumento extraordinario que dispuso Nación”.

Finalmente, este lunes llegó la confirmación de que trabajadores y trabajadoras bonaerenses percibirán la primera cuota de $30.000 del bono extraordinario con el salario de septiembre. Además, el Gobierno provincial anunció un aumento salarial 10% superior al que estaba pautado por paritarias para ese mes. Así, los trabajadores provinciales tendrán un incremento del 25% y no del 15% como estaba estipulado, además de recibir la suma fija.

Esta decisión del Gobierno provincial contrasta con lo que definieron algunos de los distritos que también anunciaron el pago para sus municipales, pero incorporado a un aumento salarial. La provincia decidió un refuerzo económico por doble vía, elevando la vara y marcando de esa manera un respaldo invaluable para Massa en relación al éxito de su anuncio. “Además de que desde el primer momento nosotros acompañamos la medida del Gobierno nacional, lo que priorizamos desde que llegamos al Gobierno fue que el salario de los trabajadores no pierda poder adquisitivo” explican en el entorno del Gobernador.

No te deja solo

OBJETIVO REELECCIÓN

En paralelo a esas medidas, la gestión provincial también anunció la creación de un Fondo Especial de Asignaciones Extraordinarias Salariales para Municipios. El mismo se planteó con el objetivo de contribuir al refuerzo económico de los trabajadores de los distritos que no puedan afrontar con sus propios recursos el pago de la suma fija anunciada por Massa, pero será de asignación por pedido específico y tendrá carácter de reintegrable.

Es decir, cada municipio que lo requiera deberá solicitar a la provincia la asistencia económica y luego deberá devolver esos fondos. La medida fue una manera de dejar sin argumentos a la oposición, que había salido con sus jefes comunales articulados pidiendo la asistencia provincial para pagar el bono, y puede contarse como otro punto más para Kicillof en su gestión para debilitar a Juntos por el Cambio y fortalecer a Massa garantizando que el beneficio anunciado llegue a todos los bonaerenses.

En esa línea, en la Gobernación no dan para nada por ganada la elección provincial, más allá del buen resultado de las PASO y la superposición del voto opositor entre JxC y LLA. La polarización con ambos proyectos opositores pasa por el hecho de resaltar los logros de gestión, como en este caso garantizar la suma fija para los bonaerenses, marcando un modelo de provincia frente al vacío de propuestas del antiperonismo. “Por eso Axel insiste en que Píparo y Grindetti no tienen proyecto de futuro para la PBA” explican a Diagonales desde la mesa chica del Gobernador, y agregan que “para ellos la Provincia es un apéndice necesario para sostener el programa de ajuste y desguace del Estado que promueven. Su único objetivo es usar a la PBA como dique de contención para poder avasallar derechos”.

No te deja solo

EL TITULAR DE CFK

Con el oficialismo perdiendo feo el primer tiempo del partido del cual Massa hablara antes de las PASO y pidiendo el voto en agosto, Kicillof pide la pelota. Mientras otros dirigentes de la primera plana K, que en otros momentos de la gestión actual aparecían recurrentemente en el debate público, en general para criticar al propio Gobierno, hoy brillan por su ausencia en la campaña, el Gobernador no se esconde y aparece como el principal abanderado del kirchnerismo en el intento por ganar todas las elecciones en disputa.

La propia CFK es quizás la presencia más requerida hoy por hoy en la campaña, y ya se suman pedidos por parte de dirigentes por una mayor participación de la principal líder del espacio en este tramo decisivo. Kicillof fue tajante este lunes en ese sentido. En una charla junto a Juan Grabois en La Plata expresó que “no podemos seguir viviendo Perón, Evita, Néstor y Cristina”, a quienes les atribuyó “los momentos más gloriosos de nuestro país” a la par que pidió “un carácter de época nuevo” para el peronismo.

No te deja solo

En el entorno del Gobernador, sin embargo, entienden que “Cristina está jugando a full y además ella sabe mejor que nadie lo que se necesita en la campaña”. Kicillof volvió a remarcar su lealtad con CFK este martes desde Lomas de Zamora, donde afirmó que “aunque les duela y les moleste a muchos, Cristina es la que hoy conduce al peronismo”.

Bajo esa conducción de CFK es que el peronismo llegó a la elección de Sergio Massa como candidato presidencial del espacio. Mientras otros referentes del peronismo y el kirchnerismo siguen enredados en críticas con el diario del lunes a esa decisión, cálculos electoralistas tras el resultado adverso de las PASO, o no parecen ponerle todo a una campaña que se hace cuesta arriba, al Gobernador de la principal provincia del país no le pesa jugar de titular en la final que UP sueña llevar a los penales. “El próximo presidente de la Nación será Sergio Massa” afirmó Kicillof hoy en Lomas de Zamora. Resulte como resulte, nadie podrá recriminarle no haber jugado a fondo el partido.