Con el fin de evitar secuestros, trata de personas o robo de menores, los chicos deberán tener su DNI para viajar en micros de media y larga distancia, además de estar obligados a desplazarse con sus padres aquellos que tengan menos de seis años.

De esta manera, Buenos Aires se adapta a una regulación nacional que se aplica desde diciembre de 2016 y las líneas de ómnibus ya están en condiciones de exigir estos requisitos.

En aquellos casos en que los niños y adolescentes no viajen con sus padres, está la opción llamada "Menor no Acompañado" que rige para aquellos que tengan entre 6 y 17 años y donde se dispone de un acompañante de la empresa que se encargará de custodiar al menor hasta que en destino lo reciba algún mayor autorizado.

La norma fue establecida en la resolución 76 de 2017, del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia y por ahora no existe una sanción específica por incumplimiento.

El objetivo es "disminuir la vulnerabilidad de los menores como posibles víctimas de redes de trata de personas o intentos de sustracción, entre otros riesgos a los cuales están expuestos", y según publicaron en el Boletín Oficial se apunta a "contribuir a lograr progresivamente un servicio de transporte más seguro, eficiente e inclusivo, poniendo de esta forma, como eje central de todas ellas, los derechos de los usuarios de los servicios".