El precandidato a diputado nacional del Partido Popular por la provincia de Buenos Aires, Santiago Cúneo, criticó fuertemente los gobiernos de Mauricio Macri y de Alberto Fernández, a quienes acusó de pertenecer a una "casta política".

En conversación con el programa En Boca de Todos de Diagonales Radio, Cúneo sostuvo que la única salida de Argentina es regresar a un modelo de Confederación en el que se respete de "autonomía máxima" de las provincias y cuestionó la existencia de las PASO.

Además, sostuvo que la deuda con el Fondo Monetario Internacional no debe ser pagada aunque aclaró que sí se le debe abonar a los acreedores privados.

¿Cómo viene viendo la campaña?

-Es muy generoso decir que esto es una campaña cuando hay una ausencia total de ideas y propuestas. No es una campaña, es una vergüenza. No hay seriedad por parte de las fuerzas mayoritarias y es una falta de respeto a la realidad de los argentinos que la están pasando muy mal y necesitan al menos la esperanza de que algo podía llegar a mejorar. No se han hecho cargo del desastre que hicieron tanto el Frente de Todos como Cambiemos y tampoco muestran un mínimo de empatía. Nosotros sí tenemos propuestas, proponemos salir de la República e ir a la Confederación Argentina.

¿Y por qué cree que las grandes fuerzas no están debatiendo los problemas reales que tenemos?

-No es de extrañar en un sistema corrupto como es la República que hasta creó las PASO. Las primarias fueron la muerte de la política, las internas de un partido en las que se debatían ideas pasaron a ser un mecanismo perverso en donde cualquiera va con cualquiera con el objetivo de conseguir un cargo público. La sociedad percibe ese manoseo y entiende que la política ha muerto, y cuando muere la política lo que queda es el pragmatismo que prioriza quién tiene más dinero para la campaña, para pagar periodistas y comprar un canal. Los partidos políticos están muertos y los frentes electorales tienen dueños, son sociedades anónimas.

¿Responsabiliza entonces a la misma política de esta apatía que se ve en la sociedad?

-Responsabilizo a la clase política. Los dirigentes no deben ser clase ni casta, pero esto es una verdadera casta. Son lo mismo, las propuestas de ambos frentes son iguales nada más que maquilladas en lo pública para mostrar alternancia en la administración del Estado. Pero ninguno de los dos propone modificar la distribución de la coparticipación federal, un plan para preservar los recursos naturales frente al saqueo imperialista, ninguno enfrenta al enemigo anglosajón o propone un plan para exterminar el saqueo marítimo argentino. La gente no tiene una alternativa, porque por ejemplo nosotros no podemos enfrentar la asimetría gigantesca que hay con las fuerzas que se hacen de los recursos públicos para invisibilización.

Teniendo en cuenta esto que señala, ¿qué lo motiva a presentarse en las elecciones?

-Nosotros tenemos que dar testimonio, yo soy producto de una Argentina que me ha hecho feliz entonces tengo un compromiso de enfrentar a estas castas y llevar conciencia a la sociedad.

¿Cree realmente que este gobierno es una continuidad del gobierno de Mauricio Macri?

-Completamente, pactaron con los mismos acreedores, negocian con el FMI, se viene el ajuste después de la elección. Estamos frente a un pacto de impunidad y corrupción.

¿Qué pasó en su relación con CFK y Máximo Kirchner?

-El problema de ellos es que los conozco demasiado. Yo no soy un outsider de la política, he sido parte de las mayorías. Cristina es el resultado de su propio sueño de poder construido en base a mentiras. En 2017, después de perder contra Bullrich, Cristina nos mintió diciendo que había entendido y que en el futuro debía garantizar pluralidad. Mis conversaciones con Cristina tenían que ver justamente con el futuro porque había que sacarse a Macri de encima. Sabíamos que Cristina era un sapo, pero pensábamos que un sapo era mejor que comer mierda, después nos dimos cuenta que los dos son la misma mierda.

¿Y qué lugar cree que ocupa Sergio Massa?

-Su mayor virtud fue plantear la avenida del medio, su peor error fue abandonar ese camino. Él probó suerte incorporándose a una mayoría, igual que lo hicimos nosotros, pero nosotros nos fuimos rápidamente y él quedó atrapado en la administración de este gobierno.  De todas maneras, Sergio Massa es el Che Guevara dentro del Frente de Todos. Los corre por izquierda, llevó al Congreso el impuesto a las ganancias.

¿Qué habría que hacer con la deuda?

-La deuda hay que dividirla en dos. Por un lado la deuda con el sector privado y por otro la deuda con el FMI. Bueno, el Fondo no tiene que cobrar jamás porque es inmoral e ilegal. Fue otorgada a un país que no tenía las facultades ni la capacidad para tomarla y fue otorgada por un consorcio administrador del FMI que no tenía las facultades para hacerlo. Con los acreedores privados es distintos porque lo que se renegoció fueron los títulos emitidos por Néstor Kirchner y los privados no tienen la culpa de la mala administración argentina.

¿Coincide entonces con lo que plantea la izquierda de no pagar la deuda con el FMI?

-No, la izquierda plantea otra cosa porque el FMI no es un enemigo de la Argentina, Argentina es parte del Fondo. Lo que yo digo es que el FMI tuvo una administración que violentó las normas de la institución para otorgar un crédito ilegal.

¿Coincide con la forma de administrar la pandemia del gobierno o piensa más como Macri que dijo que no se debería haber cerrado nada y que cada uno se cuidara?

-Con ninguno. Uno es delirio criminal y el otro es un gobierno criminal. La pandemia debía administrarse con prudencia desde el gobierno del Estado pero debían garantizarse las libertades públicas, salvo que se decretara el estado de sitio. Las medidas que se aplicaron en Argentina, no podrían haberse aplicado sin declarar el estado de sitio. Todo lo que se hizo durante la pandemia es anticonstitucional. Ahora la libertad absoluta sin protocolo también es un delirio. Para aplicar las medidas necesarias sin restringir las actividades económicas, se requería credibilidad y el Presidente festejándole el cumpleaños a la mujer y las orgías en Olivos, no la tiene. Macri proponía la libertad absoluta porque es un ignorante y un traidor a la patria, y el gobierno una manga de irresponsables.

Resulta un poco fuerte hablar de orgías en Olivos, ¿no?

-No es fuerte, es verdad. Yo denuncié el Olivos Gate en mayo del año pasado, con orgías y prostitución. El Presidente es un amoral.

Y en la Provincia, ¿cómo ve la gestión de Axel Kicillof?

-Kicillof no existe, es un mero empleado de bajo rango de grupos concentrados como el de Sigman o el de Pampa y Energía. Está para garantizar la birome para los negocios espurios de estos sectores. Kicillof no es bonaerense, no representa los intereses de la Provincia como no lo hicieron otros gobernadores unitarios que venían de la ciudad de Buenos Aires. La Provincia no tiene un gobierno bonaerense, tiene un regente colonial que viene a garantizar el saqueo.

¿Rescata a alguien de la política?

-Rescato la vocación de la izquierda, su coherencia de no cambiar ideas para conseguir un cargo público. Tengo respeto por Sergio Massa que supo tener un planteo de sociedad interesante y puedo rescatar miles de personas. Pero de quienes están en la administración central de gobierno, son todos una manga de corruptos, delincuentes.

¿Cuál es su mirada con respecto a la legalización de las drogas y las declaraciones de María Eugenia Vidal sobre la marihuana?

-Lo que dijo Vidal es una barbaridad. No hay porro bueno, porro malo. Todos los que consumen droga tienen un problema clínico-psiquiátrico, tiene una enfermedad y el Estado tiene que ayudarlo, no castigarlo. Pero sí debe combatir el narcotráfico. La marihuana puede tener alguna inserción de la mano de la medicina para tratar determinadas enfermedades.

¿Por qué los argentinos deberían votarlo en estas elecciones?

Porque tenemos un proyecto claro de solución integral a la crisis de los argentinos: terminar con la distribución unitaria de la coparticipación, devolverle a las provincias el cobro de impuestos, proponemos la única solución que es volver a la Confederación con autonomía de las provincias y garantizar la Argentina del éxito.