La ciudad costera de Pinamar se constituyó esta semana en la base de lanzamiento del cohete Ritondo 2023. El ex ministro de Seguridad de María Eugenia Vidal exhibió para afuera, pero sobre todo para adentro de Juntos, un importante músculo político compuesto de referentes territoriales y aspirantes intendencias de múltiples distritos bonaerenses, en un claro mensaje para la interna que mantiene con el larretismo y su candidato, Diego Santilli. El presidente del bloque PRO en Diputados es, por ahora, quién más apoyos logró cosechar y mostrar para su candidatura a gobernador bonaerense el año que viene.

“Lo más importante que demostramos es que tenemos los equipos para un segundo tiempo preparados, muchos de los temas que nos quedaron pendientes de nuestro primer tiempo, el primer mandato de María Eugenia, y que Cristian es la persona para llevar este segundo tiempo en la provincia de Buenos Aires”. Le expresó a Diagonales Alex Campbell, hombre fuerte del vidalismo y actual Diputado provincial del PRO. Campbell contó que se presentaron los equipos de salud, seguridad, el plan económico, de desarrollo social y de educación.

“Vinieron referentes de los 135 municipios de la provincia, demostrando que tenemos un gran equipo no solo para ganar la provincia sino para ganar muchos municipios” agregó Campbell, quién también resaltó que al encuentro fueron “varios intendentes de mucho volumen de votos, especialmente los municipios más grandes que gobernamos desde el PRO, La Plata, Mar del Plata, los dos intendentes que tenemos en la Tercera Sección como Néstor Grindetti y Jorge Etcheverry, los tres que tenemos en la Quinta Sección como Martín Yesa, Montenegro y Etchevarren”.

Ni lerdo ni perezoso, Ritondo le tiró un centro importante a Macri, a todas luces el jefe político de la oposición, quien respondió con un cabezazo certero como viene haciendo a la hora de bendecir pre candidatos con plumaje de halcón. El Diputado bonaerense tomó el lema del libro de Macri, “para qué”, como el slogan del encuentro. El ex presidente respondió con un mensaje grabado, que no fue el primero que le dedicara al ex ministro vidalista, en el que lo felicitó por realizar el encuentro “pero más que nada por la vocación de armar un equipo para conducir nuevamente la Provincia de Buenos Aires”.

Macri agregó que “es muy importante que para ello sepamos competir, con altura, a partir de las ideas, y justamente explicando muy bien, sintiendo muy bien el para qué queremos volver al poder”. El ex presidente le devolvió así el pase a Ritondo, pero sin dejar de alimentar la competencia interna que viene fomentando entre los múltiples postulantes del PRO en los distintos distritos y a nivel nacional.

A la par de Macri, quien también se sumó con un mensaje grabado fue la precandidata presidencial y símbolo por excelencia de los halcones, Patricia Bullrich. La Presidenta del PRO fue menos explícita en su apoyo individual a Ritondo y prefirió referirse a los equipos técnicos y su trabajo por construir un plan para la provincia, algo en lo que hay que leer un cuidado a su relación con otros precandidatos al sillón de Dardo Rocha ubicados bajo su ala, como Joaquín de la Torre o Javier Iguacel.

“Sé del trabajo de los equipos técnicos que está llevando adelante Cristian Ritondo, quiero motivarlos para seguir en esa línea. La provincia de Buenos Aires merece un plan de cambio profundo, y sé que todos los que están trabajando ahí lo van a poder llevar adelante” expresó Bullrich. Con precandidatos propios de menor fuste que Ritondo o Santilli, y sin una tropa propia demasiado nutrida, Bullrich necesita un anclaje en la PBA para su candidatura a Presidenta, y a partir de su duro enfrentamiento con Larreta, su inclinación por Ritondo como la jugada más realista es inocultable y seguramente irá creciendo con el paso de los meses.

ENCARNAR EL LEGADO MACRISTA

Ritondo puede atribuirse, de esta manera, el apoyo explícito de tres de los cuatro precandidatos presidenciales del PRO. La mencionada Bullrich, el ex presidente Macri que no termina de bajarse ni subirse a su candidatura pero es la terminal de todas las decisiones, y María Eugenia Vidal. La ex gobernadora continúa su gira por el país y, de hecho, llegó a Pinamar proveniente de Formosa, en donde tuvo un cruce con el Gobernador Gildo Insfrán. Sus equipos de comunicación resaltan todo el tiempo que esa fue la provincia número 19 visitada desde que inició su recorrida proselitista, y que para fin de año espera haber pisado todas las jurisdicciones del país.

A pesar de ser quizás la menos posicionada de los cuatro precandidatos presidenciales del PRO, Vidal no se baja de su aspiración. Sin un lugar en la provincia a la que no pudo volver tras la derrota electoral con Axel Kicillof, con el panorama en la CABA complicado por la llegada de Jorge Macri y las negociaciones de Larreta con Lousteau, no son muchos los espacios posibles que le quedan a la ex gobernadora. Si bien hoy su aspiración presidencialista no pareciera tener la fuerza necesaria para ganarle a los otros precandidatos PRO, no hay que descartar que Vidal esté construyendo posiciones para luego negociar que su ex ministro de seguridad sea finalmente el candidato bonaerense y que su espacio vuelva de esa manera a la conducción de la provincia.

Desde los tiempos de la gestión provincial, Mariú y Cristian funcionan en tándem, por lo que hay que mirar sus movimientos en paralelo. Cuando Vidal fue gobernadora, Ritondo fue uno de sus hombres más fuertes en la gestión, asumiendo el caliente ministerio de Seguridad. Ya desplazados del Ejecutivo provincial, ambos terminaron recalando en la Cámara Baja nacional donde hoy siguen jugando en equipo. Vidal ya manifestó en reiteradas oportunidades que Ritondo es, de los precandidatos que pululan por su lugar, el más apto por conocer la provincia desde la gestión. En el mismo sentido, Alex Campbell le dijo a este medio que “tenemos muy buenos candidatos a gobernador, pero creo que Cristian es el más preparado, con más experiencia y con mejor equipo”.

En términos políticos, la lectura apunta a que el tándem Vidal – Ritondo es el que más busca referenciarse con el pasado macrista, del que no quieren desprenderse ni marcar diferencias sino apropiarse. Allí radica su principal diferencia tanto con Larreta como con Bullrich. La presidenta del PRO, con su personalismo extremo, busca siempre construir una imagen de poder y autoridad en la que no se muestra menos que nadie, incluso dispuesta a pararse al lado de Macri como un par. El caso de Larreta es diferente pero el resultado es similar. Abocado a construir un perfil más moderado y centrista, el Jefe de Gobierno porteño toma distancia cada vez que puede de las posiciones extremas y los errores de la gestión nacional de Cambiemos, en su búsqueda de ofrecer algo que aparezca como novedoso o renovado.

En ese mapa Ritondo y Vidal saben que su principal capital político puede ser la bendición de Macri, y así juegan para conseguirla. El lema del encuentro en Pinamar es un símbolo de ello. A su vez, la otra cara de esa moneda es el inocultable enfrentamiento de todos los sectores del PRO con el larretismo. Si hay algo que queda claro en los movimientos de las últimas semanas es que, de no ser candidatos, Macri, Bullrich o Vidal prefieren a cualquier otro de ellos tres antes que al Jefe de Gobierno. Y lo mismo a nivel provincial en la disputa Ritondo – Santilli. En esta clave es que se comprende también el acercamiento de Larreta con el radicalismo.

Ritondo contó en su cumbre con la presencia de un importante número de dirigentes territoriales e intendentes como Néstor Grindetti (Lanús), Julio Garro (La Plata), Manuel Passaglia (San Nicolás), Jorge Etcheverry (Lobos), y Camilo Etchevarren (Dolores), sumado a equipos de distritos como el Azul de Hernán Bertellys. Desde esa estructura de apoyos buscará consolidar su candidatura y ganarle la carrera a Diego Santilli.

En la oposición todos hacen cuentas ganadoras y ven en la interna quizás un escollo más duro de roer que la elección en sí contra el oficialismo. Por eso, cada sector va intentando ocupar un espacio político determinado desde el cual disputar esa interna. En esa discusión, el parteaguas parece ser cuánto se acerca o se aleja cada actor del legado macrista, y el tándem Ritondo – Vidal parece decidido a encarnarlo y proponerse como la continuidad del período 2015-2019, tanto a nivel nacional como provincial.