Con críticas y apoyos, comenzó en todo el país el Operativo Aprender que evalúa a estudiantes del último año de la secundaria y a los de 6to grado de la primaria de todo el país, tanto en escuelas públicas como privadas. Más de un millón de niños y adolescentes responden preguntas en lengua, matemática, ciencias naturales y sociales. Las críticas apuntan a la estandarización de la evaluación y a que no se tiene en cuenta el contexto social, además se remarca que fue elaborada por una empresa multinacional que nada sabe de nuestro país.

La prueba fue aprobada en el último Consejo Federal de Educación y desde el ejecutivo aseguran que el objetivo es conocer el estado de conocimiento de los chicos y saber de qué manera se trabaja en las escuelas.

El  secretario general del gremio docente Ademys, Jorge Odaro expresó su "rechazo absoluto a esta evaluación" y anunció una concentración para mañana a las 7 de la mañana en Acoyte y Rivadavia. Además aseguró a Télam que irán "a las escuelas a pedir un quite de colaboración a los docentes que participan de la evaluación". También agregó que "entendemos que ésta es una prueba estandarizada que no refleja de manera alguna el aprendizaje en el aula. Se toma la misma evaluación en todo el país y se deja de lado el contexto social, sea grupal o individual".

"Los diseños curriculares para la educación plantean tener en cuenta un marco teórico donde se desarrollan las clases. Estos diseños piden respetar la trayectoria educativa que tiene cada alumno y sus progresos. Un docente para evaluar a sus alumnos toma en cuenta todas las realidades, individuales y del grupo; esta evaluación es estandarizada y no refleja una realidad", dijo Odaro sobre la evaluación. También criticó que el modelo de evaluación fuera realizado "por una empresa multinacional que no tiene ninguna conexión con la docencia ni forma parte del sistema educativo, no hay actores educativos, es mas de carácter empresarial".

Por su parte, el ministro de Educación nacional, Esteban Bullrich defendió la iniciativa y sostuvo que "la evaluación no nos va a decir cuáles son los problemas, no va resolver nada, es como la radiografía, por sí sola no va a curar el hueso, pero por lo menos queremos hacer un plan con información verídica y veraz, que hoy no la hay".

La evaluación involucra a 840.028 alumnos del nivel primario; 518.456 del nivel secundario; 31.365 veedores (directivos); 71.606 aplicadores (docentes presentes en las aulas donde se evalúa); 600 coordinadores de cabeceras (donde se referencia un conjunto de establecimientos); 70 personas de apoyo en grandes provincias, y 48 de apoyo en las unidades de evaluación. En total, se movilizarán ese día 1.462.173 integrantes de la comunidad educativa nacional.