En este momento se está llevando a cabo el Bafici 2017, el festival de cine Argentino que se destaca por ser el promotor del cine independiente. Esta nueva edición es bien distinta a las primeras del Festival, los objetivos de este año son muy ambiciosos. Cuatrocientas películas, cien estrenos internacionales, cien estrenos latinoamericanos/suramericanos y más de treinta espacios de proyección que incluyen centro culturales en los barrios.

La apuesta es muy grande y el festival está plagado de secciones temáticas, actividades especiales e invitados como Nanni Moretti y Stephane Brizé.

El Bafici tiró toda la carne al asador, pero este año la apertura fue muy distinta. Por un lado se proyectaba la película alemana "Casting" de Nicolas Wackerbarth. Una película cuya trama trata sobre la selección de los protagonistas para el remake televisivo de Las amargas lágrimas de Petra von Kant, la icónica película de Rainer Werner Fassbinder. Por otro lado, cientos de personas se acercaron al Gaumont con carteles como "Yo defiendo al cine Argentino", "No al vaciamiento del cine cultural" y "El INCAA es un ente autárquico" estudiantes, actores y personas vinculadas a la industria cinematográfica pidieron la renuncia del ministro de Cultura, Pablo Avelluto.

Dentro del Gaumont las salas estaban vacias por el reciente despido de Alejandro Cacetta y la renuncia de Alejandro Robitto a partir de la operación mediática interpretada por Alejandro Fantino y Eduardo Feinman.  En menos de 24 horas reaccionó la Comunidad Audiovisual y organizó una asamblea  en la que los representantes de las distintas asociaciones, gremios, productores, estudiantes y actores debatieron cuáles eran los pasos a seguir.

De esa reunión se emitió un comunicado oficial donde se pronunció sobre lo sucedido y decidió marchar y congregarse en la apertura del Bafici. Las aperturas de los festivales en general son momentos de encuentro para el mundo del cine, una especie de vidriera donde todos se acercan a celebrar el inicio de un espacio que los convoca por diferentes motivos. En esta edición la sala 1 del Cine Gaumont tuvo poco espectadores pero en la calle estaba la comunidad audiovisual haciéndose oír y defendiendo el fondo de fomento cinematográfico.  Siempre es un poco triste una sala de cine vacía pero en este caso la comunidad audiovisual organizada tomando las calles trae un poco de esperanza.