En exclusiva con Diagonales, el ex ministro de Salud, Daniel Gollan, habló sobre la inminente discusión en el Congreso sobre la despenalización del aborto, consideró que el presidente Mauricio Macri, con esto intenta "dispersar la agenda de todos los problemas muy serios que hay en el país hoy" y explicó que "acá el tema se debate porque hay un auge muy importante de los movimientos de mujeres" . Además, se refirió a las intenciones de Cambiemos de cobrarles a los pacientes extranjeros que se atienden en Hospitales de Argentina y aseguró que "uno puede llegar a sistemas de resarcimiento" mejores. 

En las últimas horas, el jefe de Gabinete, Marcos Peña se reunió con el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, y manifestaron la importancia de llevar al Congreso el debate acerca de la gratuidad de la salud para extranjeros y evaluar que se les empiece a cobrar. El profesional de la salud contó que el problema para Cambiemos es que los Hospitales radicados en las provincias que limitan con Bolivia, Paraguay y Brasil reciben muchos extranjeros cada día para atenderse y eso le complica los números a la Provincia o incluso a algunos municipios, pero aseguró que se puede solucionar de otro modo.

¿Qué opinas acerca de que el Gobierno de Jujuy empiece a cobrarle a los extranjeros por atenderse en sus hospitales? 

- Es cierto que no hay una asimetría en relación a las necesidades sanitarias entre estos países. Con Paraguay y con Bolivia es asimétrica porque tienen un sistema de salud mucho más precario que el nuestro. Pero (la intención del Ejecutivo) forma parte de una concepción política, ideológica y filosófica que tiene el gobierno de Cambiemos que vale decir que ni siquiera es la de los radicales históricos, por supuesto mucho menos la del peronismo. En la época de Perón, se construyeron una gran cantidad de Hospitales en lugares fronterizos de Argentina con Brasil, Paraguay y Bolivia, a pesar que no había correspondencia entre las necesidades de la población con la magnitud de las construcciones y cuando le preguntaron por qué era eso, y él les planteó que era para evitar que nuestros hermanos Latinoamericanos tuvieran que viajar a Buenos Aires para curarse.

¿Es la primera vez que se propone algo de estas características? ¿Cómo se soluciona el problema de fondo?

- Esta discusión acerca de si es lógico y pertinente que los ciudadanos de otros países se atiendan en el nuestro y no les cobremos nada no es nueva, siempre estuvo subyacente, cada tanto emerge. La respuesta que hay que dar ahí es que el ciudadano tiene que recibir el derecho inalienable sea argentino, boliviano, paraguayo o de cualquier país. La prestación de salud la debe recibir sin ningún tipo de condicionamiento. El criterio debería ser que al ciudadano se lo atiende y punto, si producto de esto surge un registro en donde se ve que hay mucha desproporción y a una provincia le está afectando mucho a su presupuesto, por ejemplo con Bolivia se puede poner en el temario cuando se discute el precio del gas que nos venden, o de la energía que nos vende Paraguay. Es decir uno puede llegar a sistemas de resarcimiento y analizar con las autoridades de los países limítrofes para indagar en mecanismo de compensación país a país.
Aclaro que a nivel nacional el impacto es ínfimo y que no hay que confundir acá al residente argentino que tiene un origen de otro país, al que viene a curarse. Puede ser que exista, pero a nivel nacional es ínfimo y puede ser que en la ciudad de Posadas sí represente un impacto y ese caso sí se puede compensar.

La semana pasada el Gobierno Nacional dijo que habilitará la discusión sobre el aborto en el Congreso. ¿Por qué crees que adoptaron esta actitud sobre todo cuando el propio Presidente aseguró estar en contra?

Obviamente que hay una segunda intencionalidad en esto que puede ser la de dispersar la agenda de todos los problemas muy serios que hay en el país hoy. Pero independientemente de eso, lo importante es que se debata.

¿Qué considerás que motorizó este debate? Y ¿Dónde radica la importancia del mismo?

Acá el tema se debate porque hay un auge muy importante de los movimientos de mujeres que han puesto distintos temas históricos de reivindicaciones de género sobre la agenda cotidiana y este es uno. Es un momento propicio porque está en pleno debate, porque se potenció muchísimo a partir del NiUnaMenos, porque en estos momentos incluso muchos legisladores, como ha sido siempre, de muchas bancadas distintas en término de pertenencia partidaria han dicho que les interesa tratar el tema que atraviesa de forma transversal a todas las bancadas sin excepción. Con madurez, seriedad y respeto hay que escuchar todas las posiciones. Lo que sí una opinión que sobre el bien común ponga una visión, por ejemplo religiosa, se puede escuchar, pero no se puede legislar para quien profesa una religión, porque sino tendríamos que legislar para los católicos, para los judíos, musulmanes y es ridículo, somos un Estado laico.

¿Crees que la sociedad está preparada para esta discusión?

En el conjunto de la sociedad argentina, y así lo develan las distintas encuestas de los últimos años, hay una importante mayoría a favor de legalizar este tema, pero también es importante no pensar solamente en la legalización sino también en otros dos puntos. La educación sexual y la prevención proactiva para evitar el embarazo no deseado que son dos temas que se nos están cayendo a pedazos en los últimos dos años porque se nos están cayendo todos los programas de prevención y promoción de la salud.
Necesitamos estas tres cosas para que las mujeres no se nos mueran porque desde el punto de vista de la Salud Pública se mueren entre 55 y 60 mujeres por año por causas totalmente evitables y en su mayoría son mujeres pobres. Hay mucha hipocresía porque se manifiestan en contra del aborto pero cuando tuvieron algún caso familiar lo resolvieron vía el aborto.

¿Es posible que haya un acuerdo en el Congreso en un corto plazo?

- Acuerdo no va a haber. Va a haber desacuerdos que se tendrán que zanjar en una votación y acá hay que estar muy bien preparados para afrontar el resultado porque una vez que se vote, luego eso queda establecido durante un tiempo. Hay quienes dicen que los números estarían en la Cámara de Diputados a favor de la despenalización y que están dudosos en Senadores. Creo que hay que ponerlo rápidamente en debate, la sociedad y el movimiento de mujeres seguramente va a estar muy activo. Debe resolverse en el Congreso pero debe haber muchísima participación popular en las calles para forzar a que esto salga en un período relativamente corto. Es un debate que si se quiere, si hay voluntad política de todas las partes por supuesto que se puede resolver.

Como ex Ministro, ¿Cómo debe actuar el Gobierno Nacional en materia de Salud sobre este tema?

- El Estado tiene que tener una proactividad muy fuerte en hacer lo que ya se puede hacer con la Ley vigente. Nosotros comenzamos en el 2015, pero obviamente en ocho meses no pudimos dejar consolidado, una de esas herramientas principales, habida cuenta de lo que sucedió en Uruguay, que era la generación de consejerías para la mujer. A través de ellas, el Estado pone a disposición equipos interdisciplinarios que frente a una mujer que va a plantear que quiere hacerse un aborto, le proporciona toda la información para que no dañe su cuerpo. Le da todos los elementos necesarios para que esa mujer tenga un aborto seguro, eso incluía la parte teórica pero también el Misoprostol, etc.

El Estado por la ley vigente no puede hacerlo activamente pero sí dar todos los elementos necesarios, basándose en el derecho a la información. En las estadísticas de Uruguay, de cada 10 mujeres que iban a consultar para abortar, tres desistían porque el Estado resolvía la situación dramática que la condicionaba a tomar esa decisión. El Estado se hacía cargo de suplir sus problemáticas y en algunos casos esas mujeres decidían seguir adelante con el embarazo. En Argentina hay un cálculo que va entre 400 y 600 mil abortos por año. Es un número basado en prácticas clandestinas con lo cual no es exacto. El dato objetivo es que si un Gobierno dice que está permitido legalmente hacer un aborto no va a aumentar el número de personas que se lo practican. Sino, que se va a salvar a las personas que hoy mueren.

¿Cuál es tu posición sobre la despenalización del aborto?

- Creo que es necesario porque ya está vigente en un montón de países del mundo incluidos algunos latinoamericanos. Creo que es un debate muy antiguo que nos debemos y que tiene que salir por la positiva. Luego habrá que discutir los límites de todo esto, tiempos de gestación, etc. Mucha difusión para evitar que las mujeres que quedan embarazadas y no quieren tenerlo lleguen a estadíos avanzados. En Cuba, por ejemplo, una mujer embarazada que no quiere tenerlo no deja pasar más de 15 días para interrumpirlo voluntariamente. Esto también ayuda al manejo psicológico a todo el mundo: a la mujer, al equipo interviniente, a la familia. Porque no es lo mismo, pero el mejor bien común posible debe estar por encima de lo que uno pueda pensar sobre este tema.

¿Has hablado con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre este tema? Y ¿Cómo crees que puede llegar a votar en el Senado?

-Nunca lo hablé, no tengo la menor idea. Sí tengo información por cosas que ha dicho públicamente la ex diputada Juliana Di Tullio, en cuanto a que jamás la ex presidenta a ningún legislador lo llamó para decirle qué tenía que hacer sobre este tema. Siempre dijo actúen de acuerdo a su conciencia. Era pública su posición pero nunca condicionó a nadie. En mi momento de Ministro planteé que esa definición la debe tomar el Congreso de la Nación, yo al estar nombrado por la Presidenta me tengo que atener al marco legal vigente. En ese sentido, si entendimos que además de todas las acciones de prevención de embarazos no deseados, pusimos las consejerías para informar a las mujeres.