Un comerciante tucumano en homenaje al jugador de fútbol, Sergio "Kun" Aguero, le puso a su nombre a la sandwichería, pero el deportista lo demandó con lo cual se vio obligado a cambiarle el nombre, "a mi no" y en venganza habló del penal que falló el futbolista.

El comerciante habló públicamente y aseguró "todo vuelve". Además remarcó, enojado con su ídolo, que "uno no cree en las brujas, pero que las hay las hay".

El Kun "debería recapacitar con esa situación y encontrarse consigo mismo, en una de esas lo ayuda", lanzó el sandwichero entre enojos. A la vez que contó que por la demanda del futbolista perdió dinero "yo no necesito que la sandwichería se llame como él, son costos que tuve que afrontar, y para la estructura económica mía afectó mucho".

En ese sentido remarcó que por su posición económica "no creo que a él le pase lo mismo", por lo que apeló a la condescendencia "debería ver la parte humana". 

Finalmente el sandwichero manifestó que cuando se enteró "no podía creer lo que me estaba pasando con mi ídolo". Y concluyó "no me entraba en la cabeza que le haga un juicio a una pequeña sandwichería de Tucumán".